| 24 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez y, detrás, Yolanda Díaz.
Pedro Sánchez y, detrás, Yolanda Díaz.

Sánchez encuentra la coartada para dejar a Podemos fuera del nuevo CGPJ

El presidente se dispone a pactar con el PP -ahora sí- la renovación del órgano de los jueces una vez que pasen las elecciones madrileñas y con el líder morado fuera de la ecuación.

| María Jamardo Tribunales

 

La reciente intervención de Europa para frenar la reforma registrada en el Congreso por el PSOE y sus socios de Unidas Podemos -orientada a reducir las mayorías necesarias para renovar a los miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), sin necesidad de contar con el PP-, ha obligado al Gobierno a renunciar a sus planes y permitirá a Pedro Sánchez retomar las negociaciones con los populares, dejando a Podemos sin representación en el órgano.

La clave estaría en una fórmula ya planteada por el PP durante las anteriores negociaciones mantenidas entre socialistas y populares sobre la lista de candidatos a conformar el órgano: que cada uno de los nombres propuestos sean votados uno a uno en ambas cámaras de representación, Congreso y Senado, en lugar de como bloque cerrado, tal y como se recogía en el texto del proyecto de ley registrado por los grupos parlamentarios del PSOE y Unidas Podemos. Un sistema que permitiría limitar las posibilidades de éxito de los nombres presentados por el partido de Pablo Iglesias.

El Gobierno anunciaba esta misma semana su intención de renunciar a la segunda fase de su polémica hoja de ruta para controlar la Justicia en España, una decisión que se producía tras el encuentro mantenido en Bruselas entre el ministro Juan Carlos Campo y la vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourová. Y ante las intensas críticas recibidas desde diferentes sectores de la política y del ámbito asociativo del propio Poder Judicial.

En este contexto, Sánchez ha encontrado, sin quererlo, una posibilidad para excluir a Podemos del nuevo CGPJ, cumplir una de las líneas rojas exigidas por el PP para llevar a término el acuerdo de renovación del órgano de los jueces y, todo ello, sin que le penalice con sus todavía socios de Gobierno.

Renegociar el 4-M

Fuentes próximas al Ejecutivo han apuntado a que Sánchez intentará retomar las conversaciones con el PP para fijar las bases y los nombres de un nuevo CGPJ y desbloquear su renovación, tras la última parálisis de la negociación el pasado febrero, una vez se hayan celebrado las elecciones del 4-M. La comunicación entre socialistas y populares para alcanzar un acuerdo en esta materia ha atravesado diferentes escenarios pero en todos ellos y, por diferentes motivos, se ha frustrado el anuncio de un pacto consumado, a finales de 2020.

En aquella ocasión, fuentes próximas a la negociación ya apuntaban a ESdiario a un reparto de los sillones del Consejo sin representantes afines a Podemos. Y en el que los nacionalistas vascos se hacían con un vocal, incluso hasta dos, en un órgano mayoritariamente femenino en el que, al menos, cuatro de los candidatos propuestos concitaban el absoluto consenso de PSOE y PP.

Las líneas rojas

Europa ha trazado los cauces democráticos en los que ha de producirse la eventual y futura renovación del CGPJ, con todas las garantías y las mínimas injerencias políticas, en la línea de la exigencia históricas de los propios jueces y magistrados: que sean sus compañeros los que designen a quienes han de representarlos en el órgano constitucional.

Una línea roja a la que Sánchez habrá que añadir, además, que el PP no quiere que puedan ser considerados juristas de reconocido prestigio aquellos profesionales que, en su pasado, hayan tenido cualquier tipo de puesto o de responsabilidad política.