| 28 de Febrero de 2024 Director Antonio Martín Beaumont

× Portada España Investigación Opinión Medios Chismógrafo Andalucía Castilla y León Castilla-La Mancha C. Valenciana Economía Deportes Motor Sostenibilidad Estilo esTendencia Salud ESdiario TV Viajar Mundo Suscribirse
Ximo Puig y José Muñoz.
Ximo Puig y José Muñoz.

El PSPV estrena portavoz con una bomba que se le vuelve en contra

Tras la etapa Ximo Puig, los socialistas tratan de modular una oposición al Gobierno de Mazón. Los populares pasan al ataque y empiezan a sacar "pufos" de la etapa de Gobierno del Botànic.

| Sonia García Edición Valencia

El PSPV abrió esta semana una nueva etapa tras la salida de Ximo Puig. Nueva secretaria general del partido y nuevo portavoz en Les Corts. De la primera, Diana Morant, se espera que forje una gran familia feliz con un nuevo proyecto y una restructuración orgánica integradora. Del segundo, José Muñoz, naturalmente, que gane los debates parlamentarios con una oposición contundente y un discurso fuerte. 

"¿Cómo valora su gestión en estos siete meses de gobierno?". Con esa pregunta se ha estrenado el nuevo portavoz del PSPV en el primer pleno del año. Una fórmula abierta, de masaje, más propia de un socio de gobierno que de la oposición y que ha servido a Carlos Mazón para resultar glorioso con un repaso sobre los últimos hitos del PP al frente de la Generalitat como el recorte en altos cargos o la bajada de impuestos. 

Con memoria débil o por "vivir en el metaverso" -como le replicó el presidente- el socialista intentó transmitir una imagen poco trasparente de Mazón acusándole de no querer comparecer en el parlamento, olvidando que el reconocido 'líder ausente' que más veces ha dejado el sillón vacío ha sido Ximo Puig.

Aludiendo al proceso de cambio que vive el socialismo valenciano, Mazón interpeló a Muñoz: "¿Qué PSPV van a ser?". Muñoz no estuvo a la altura de la réplica y tuvo que salir al rescate para enmendarlo, horas más tarde en un acto, Diana Morant, quien le replicó que serán el PSPV que le "gane las elecciones en 2027". A Muñoz, en cambio, no se le ocurrió está acertada respuesta, ni tampoco ninguna otra.

Se traspuso del golpe y lanzó una bomba con un retorno que no esperaba. La estrategia del PSPV es clara, tratar de deslegitimar al PP por su pasado, infundiendo fantasiosos paralelismos entre el "pasado corrupto" del "zaplanismo" y el gobierno de Mazón. Denunció impagos a funcionarios y retrasos en pagos de dependencia y, Mazón, con los deberes hechos, lo desmontó aportando la documentación relativa a las órdenes de esos mismos pagos ya realizados. 

No habló de violencia de género, el único argumento de su antecesora la anterior portavoz Rebeca Torró. La exposición de ese tema se lo cedió a otra mujer, a la socialista Rosa Peris. En su lugar, Muñoz atacó sacando los peores trapos sucios, los gastos, las comidas VIP, concretamente los 3.000 euros que gastó conseller Rovira en invitar a comer en reuniones. Sin caer en la cuenta de que se trata de un debate que no les interesa abrir, le ayudó su ex socio de 'extrema izquierda' Joan Baldoví leyendo el menú completo: jamón de bellota, ostras...

Tirar de la manta

Pero cuando parecían haber encontrado las Américas, el presidente amenazó con tirar de la manta. Mazón propuso un pleno monográfico para poner sobre la mesa los despilfarres del PSPV y Compromís durante su gobierno. Ocho largos años dan para mucho y, conscientes de ello, ni replicaron más y zanjaron el tema. Pero Mazón advirtió, la Generalitat investigará una a una todas las facturas y los valencianos "sabrán la verdad"

La jugada en los pasillos fuera del hemiciclo tampoco le resultó. Volviendo a compararle con Zaplana, acusó a Mazón de presionar y manipular la televisión pública À Punt, para que después la propia cadena emitiera un contundente comunicado que le terminó por dejar en evidencia.

La goleada se veía incluso desde lo alto de la grada para visitas, donde la ex alcaldesa de Valencia, Sandra Gómez, de la misma generación juvenil que él denominada 'los pelayos', había asistido a ver cómo se estrenaba su compañero. Así, en su nueva etapa, los socialistas se han estrenado con una oposición desatinada y un portavoz errático.