| 07 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Burro en estado de desnutrición de los del proyecto del Desert de Les Palmes y la consellera Mireia Mollà
Burro en estado de desnutrición de los del proyecto del Desert de Les Palmes y la consellera Mireia Mollà

La consellera ‘mataburros’ miente y se desentiende del fallecimiento

El departamento de Mireia Mollà asegura que no tiene nada que ver cuando publicitó el proyecto como suyo. Estuvieron dos meses sin actuar tras morir el primer burro

| E. M. Edición Valencia

La muerte de diez burros destinados a políticas antiincendios en el Desert de les Palmes, poniendo en jaque a la consellera de Agricultura, Mireia Mollà, sigue dando mucho de que hablar. Y sobre todo cuando la consellera se desentiende del problema y echa la culpa del trágico final de los burros al ganadero cuando los hechos demuestran que no es así.

La conselleria que dirige Mireia Mollà corre un tupido velo y asegura que no es responsable de la muerte de los burros porque no es un proyecto suyo. Pero un repaso a la hemeroteca demuestra que, en el mes de agosto, hace sólo tres meses, la conselleria presumía en el diario Levante del proyecto para limpiar los montes con burros en el Parque Natural de Desert de les Palmes, “una iniciativa barata, eficaz y ecológica”, vendían.

Ahora dicen que no saben nada, que no han tenido información oficial ni no oficial sobre el estado de los burros, pero que autorizaron al dueño a llevar los burros al Parque Natural Desert de les Palmes. También promocionaron el proyecto de los burros en la web de la conselleria como un proyecto propio. Pero ahora no saben nada. La consellera Mollà, por cierto, se ha negado a hacer declaraciones sobre este tema y ayer 'despareció' de la manifestación contra el Puerto tras publicitar su asistencia ¿Miedo a que le pregunten por los burros?

La diputada del PP portavoz de Medio Ambiente, Elisa Díaz, asegura que “recuerdo como en una conversación con la consellera hace un año sobre los animales que hay en Santuario Compasión Animal, ella me decía que los animales debían cumplir todos los requisitos, condiciones, y controles veterinarios que tiene una explotación ganadera. Supongo que en la autorización otorgada consta que estos burros estaban en perfecto estado”.

Otro dato que coloca en un aprieto al departamento de Mireia Mollà es que el primer burro fallecido se detectó hace dos meses, según los veterinarios probablemente por algún tipo de infección. Sin embargo, la conselleria tardó dos meses en actuar tras este primer fallecimiento, por lo que podría haber provocado la muerte de los otros burros. Si se hubiera atajado s tiempo el problema, quizá hoy no habría diez burros muertos.