| 09 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía M. Ambiente ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía

Ruta por el cementerio del Cabanyal: Artistas, muertes escabrosas y libros

Recorrido por el camposanto del distrito Marítimo de Valencia, con parada ante las tumbas de Mariano Benlliure, el doctor Lluch, Eugenia Viñes, Rampova o la familia que bautizó la Malvarrosa

| H.G. Edición Valencia

Primera visita guiada organizada por el Ayuntamiento de Valencia al cementerio del Cabanyal, en el distrito Marítimo de Valencia. Jornada soleada y un grupo numeroso para participar en un recorrido sin desembolso económico, bajo el epígrafe de Ruta del Silencio, en el que tendremos como guía a un voluntarioso historiador del barrio. Más de andar por casa (no como algo exactamente peyorativo), con la planificación justa del trayecto (él mismo, que no se llega a presentar, reconoce que la próxima – a finales de noviembre- se la preparará más) por el que nos va a llevar

Empezamos por la sección primera. En el pasillo principal, a la derecha, emerge el busto plateado de Vicente Lluch Lliso, el famoso Doctor Lluch que da nombre a una calle y a unas instalaciones deportivas en el barrio. Médico titular de Poble Nou del Mar, como a finales del siglo XIX se conocía la zona, y atendió con esfuerzo denodado a las víctimas de la epidemia de cólera.

Busto doctor Vicente Lluch Lliso

Camino entre las tumbas, en muchos casos agrietadas por las raíces de los pinos, y los nichos de la parte más antigua del cementerio, la que se inauguró en 1866. A escasos metros se sitúa la lápida en memoria de los fallecidos en la barriada en las guerras españolas contra los rifeños, en Marruecos. En la actualidad cubre las tumbas de cuatro soldados que no nacieron en Valencia pero que encontraron la muerte en el hospital improvisado habilitado en la Lonja del Progreso.

Soldados fallecidos en las guerras en el Rif

En seguida, el mausoleo de la familia francesa Robillard, la que anegó con sus plantaciones botánicas para crear perfumes lo que a partir de entonces se conocería como Malvarrosa. Casi frente a estos sepulcros aparece la enorme lápida de posiblemente la tumba del personaje más renombrado del cementerio: el escultor Mariano Benlliure. Se distingue por los bustos de sus padres y, debajo, el suyo propio, esculpido por él mismo. En la visita poco se habla de él y nada de su hermano José, el célebre pintor, y se centra la explicación en una supuesta nieta ilegítima que apareció mucho después de su muerte.

Vamos hacia los nichos y en concreto nos paramos ante el de la actriz y vedette Amparo Guillem, reconocida a nivel nacional por su profesión y que falleció en el Cabanyal en 1915. Una calle la recuerda, como al arcipreste Vicente Gallart (justo en el nicho de abajo). Seguimos hasta la sepultura de Eugenia Viñes, sí, la benefactora a quien se rinde tributo en Valencia con una espigada vía urbana situada muy cerca del mar. Con tramos en paralelo a Doctor Lluch precisamente. Viñes, que falleció en 1923, financió el asilo de Nuestra Señora del Carmen.

Se acabaron los nombres más o menos famosos en el barrio y nuestro guía empieza con la fase truculenta, la de las tragedias. Como la de la joven pareja que murió porque cayó un muro sobre su vehículo o la del jugador del Levante UD que falleció a los 27 años atropellado. En una barriada marinera no podían faltar los naufragios, como el de la barca Grau, capitaneada por Vicent Gallart, también conocido como ´El Peixet´. Un poema de Antonio Damià evoca el drama.

En nuestro camino nos detenemos ante el nicho que guarda los restos del padre Luis Navarro (igualmente con calle propia), que se distinguió en su ayuda a las víctimas del cólera. Luego paramos ante la barroca lápida que resalta a Claudio Genevois, fabricante de calderas y promotor de la industria metalúrgica, que pergeñó la primera máquina de vapor horizontal.

La visita va concluyendo. Queda el epitafio, que en este caso se acoge a la más pura corrección política del momento. Pasamos ante cientos de fallecidos. Descansen en paz. No obstante, solo faltan dos paradas en el itinerario orquestado. La primera, ante el columbario, y más en concreto ante el nicho que guarda las cenizas de Rampova, fallecida este mismo 2021, referente de la cultura underground y de las reivindicaciones del colectivo LGTBI+ en Valencia, de quien el guía resume su vida en catalogarla como “gran” y hacer hincapié en su respeto personal.

Concluimos con ofrenda floral ante el nicho de Empar Barrón, asesinada a los 26 años por su ex novio en 2013. Cierre con el guía destacándonos que no cobra nada por estas visitas y ofreciéndose a vender y firmar los libros que ha escrito.