26 de Enero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Reconfinamiento y violencia privada

La situación se puede traducir en más tiempo en casa con el agresor, menos ingresos económicos, que a la vez implica aguantar estas situaciones abusivas por fuerza mayor

De nuevo estamos ante una época convulsa en nuestra historia, volvemos de forma paulatina al confinamiento, ahora cierran perímetros, después toques de queda y los que nos queda valga la redundancia. Algunos no entienden de normas y prefieren los gritos de libertad mientras queman contenedores, lanzan adoquines, destruyen cajeros y escaparates, o se arman con sillas de bares para demostrar a la policía que sus derechos priman por encima de los ancianos y de todas esas personas contagiadas que pueden perder sus vidas sin poder haberse confesado a Dios, ni despedirse de los suyos. El drama alimenta al drama…

La situación resulta insostenible a nivel nacional por todos los consabidos problemas tanto para la salud pública como para la economía, cierres de negocios con el consiguiente paro y demás efectos colaterales, nos paramos a pensar en la tremenda situación a la que se enfrentan  las víctimas de violencia de género, que al pasar mayor número de horas con sus parejas las papeletas para ser agredidas se multiplican por un millón, influyendo pesadamente la situación del país sobre sus hombros, tasa altas de paro.

Esto se traduciría en más tiempo en casa con el agresor, menos ingresos económicos, que a la vez implica aguantar estas situaciones abusivas por fuerza mayor y consecuentemente un  acceso a sus redes sociales, un mayor control con sus relaciones sociales, a la vez que se limita el contacto con los servicios de salud y otros de asistencia.

En definitiva, un atosigamiento privado oculto o no que algunas mujeres padecen y que pasan a ser un problema menor al existir otros problemas que ahora mismo no nos dejan pensar en otra cosa. Desgraciadamente está ocurriendo.

         Según información facilitada por el Ministerio de Igualdad:

  • Comparamos el período del 1 al 30 de abril de 2019 con el mismo periodo en 2020: el incremento de llamadas al 016, fue del 60%.
  • Respecto al servicio de WhatsApp de apoyo emocional y psicológico a las víctimas, comunicó que se recibieron desde el 21 de marzo al 31 de mayo, 2038 llamadas, dato que la Delegada advierte que la utilización de este sistema revela un incremento de la utilización de “medios silenciosos”, lo que evidencia la dificultad de las víctimas para pedir ayuda.

 

Con estos datos y con más información que ustedes pueden recabar en el RDL12/2020 de 31 de marzo, de medidas urgentes en materia de protección y asistencia a las víctimas de violencia de género.

Tengan en cuenta todas aquellas mujeres que no llaman o avisan a un servicio de seguridad por el temor a la reacción de sus parejas sentimentales que va de la mano con un aumento de control y sometimiento sobre la víctima.

Tampoco nos vamos a olvidar de la situación de riesgo a la que están sometidas los hijos de las víctimas de violencia de género, ya que al convivir con la pareja, aumenta la frecuencia de las agresiones del padre o pareja de la madre y por lo tanto aumenta las posibilidades que éstos sean también agredidos o sean testigos directos de las mismas. La amenaza es constante, así como las formas de intimidación psicológica.

Como medida a esta situación de las Víctimas de violencia machista, en algunos municipios se ha intensificado la presencia policial para poder hacer efectivas las medidas puestas por el Juez, como las órdenes de alejamiento, así como las medidas de prevención.

Así que esperemos que ante este reconfinamiento en el que estamos ya medio metidos, lleguemos cada vez más toda esta sociedad a evitar estos abusos, a denunciarlos, a descubrirlos, para que las fuerzas de seguridad puedan hacer su trabajo y consecuentemente se active la maquinaria jurídica y nuestro sistema penal.

*Grupo EmeDdona.