20 de Junio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Mónica Oltra
Mónica Oltra

Mónica Oltra se "enamora" de la ministra Yolanda Díaz

El capricho del amor nos ha regalado una confesión que sólo los intereses partidistas podrían estropear

| Jonathan Martínez Edición Valencia

El amor. Ay, el amor. Un intenso sentimiento de atracción emocional, intelectual y física que aparece en el momento menos esperado. Un tópico. Todos los que nos hemos enamorado en alguna ocasión sabemos de su capacidad para hacernos sentir ‘vivos’, pero también somos conscientes de su lado más “traicionero”. Me refiero a esas situaciones incómodas en las que tratamos de ocultar el afecto que sentimos hacia la otra persona, aún sabiendo de  la dificultad que ello conlleva. 

Algo así debió sentir Mónica Oltra ayer cuando Risto Mejide le preguntó en el programa ‘Todo es Mentira’ por el supuesto interés de Compromís por fichar a la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para sacar rédito electoral en las elecciones generales a costa de la debilidad de Podemos. Una estrategia ambiciosa en la que estaría involucrado Iñigo Errejón como socio electoral y que pretende sumar otros nombres como el de Ada Colau, la cual ha mantenido duros choques con Pablo Iglesias en los últimos años.

Pero vayamos con la protagonista de esta historia y, a su vez, ‘joya de la corona’ del equipo de gobierno de Podemos, Yolanda Díaz. Además de ello, a partir de ahora también podrá lucir el reconocimiento de ser la “mejor ministra de un gobierno” desde que Mónica Oltra tiene uso de razón. Esas fueron precisamente las palabras que empleó la vicepresidenta de la Generalitat para declarar su “amor” hacia Yolanda. Y hubo más, mucho más. Hasta tres minutos de declaraciones repletas de halagos, alabanzas y florituras por parte de Oltra. “Si hay alguien capaz de recordar alguna medida importante de este Gobierno, esa medida seguro que es de Yolanda Díaz”, reitera.

 Esta confesión podría resultar sorprendente si en mitad de este romance no existiesen intereses partidistas. Algo que Oltra desmiente, pero no del todo. A priori, rechaza la dialéctica antigua de la política que habla de “fichajes” y sostiene que en la política (al igual que en el amor) una persona se vincula a un partido por ideas, motivaciones, convicciones y ganas, pero nunca por intereses. Asimismo, defiende que no entra a debatir cuestiones internas del partido porque emplea su tiempo a la labor al frente del gobierno valenciano. “Que para eso me pagan”, añade. 

Hasta aquí da a entender que no tratará de forzar a Yolanda Díaz a unirse a ella. Ese tipo de relaciones tampoco llegan a ningún lado, y lo sabe por experiencia. Luego llegan las disputas, enfrentamientos, crisis internas… En fin, al parecer Oltra aboga por algo recíproco en el que una parte no pueda recriminar a la otra el ‘fuiste tú quien me quería’. Toda una hipótesis que deja muchos interrogantes sin resolver. ¿O será cosa de un amor platónico que acabará desapareciendo? Sólo el tiempo podrá ofrecernos una respuesta clara.