Activistas ecologistas, sobre el cierre de centrales nucleares: "Es un mero capricho político"

El presidente de Econucleares, Marc Altés, cuestiona las políticas energéticas del Gobierno y advierte de sus consecuencias

Marc Altés, presidente de Econucleares, habló con ESdiario sobre los peligros que implica la decisión del Gobierno español de cerrar las centrales nucleares. Altés define la posición del Gabinete como un "mero capricho político" y aseveró que "no existe ninguna razón técnica detrás del cierre de las centrales nucleares españolas (...) la única razón por la que se está realizando este cierre es por motivos políticos".

"Actualmente el Gobierno de España tiene previsto un cierre nuclear paulatino. Entonces, entre 2027, que se cerraría el primer reactor, el de Almaraz, y 2035, que acabaría con Trillo, en menos de una década estaríamos cerrando todas las centrales nucleares de España", explicó el presidente de Econucleares, la primera asociación ecologista pro-nuclear de España. Altés asegura que las centrales podrían "mantener su funcionamiento durante muchísimos años más" y alerta que el cierre nuclear desencadenará su sustitución por "otras formas de energía que son menos limpias, como por ejemplo el uso de gas natural u otros combustibles fósiles".

Desde Econucleares no ven posible la dependencia idealista que plantea el Gobierno con las energías renovables: "hay un problema muy grande entre lo que el Gobierno nos está vendiendo, que es que todo será un futuro de renovables y la realidad, que es que técnica y económicamente es imposible depender de energías renovables". Altés desarrolla que centrar el sistema energético en las renovables no es sostenible porque "son una fuente de energía variable: la solar funciona cuando hay luz y la eólica cuando hay viento y cuando no tenemos estos factores climáticos, pues tenemos una falta de energía (...) el Gobierno plantea sistemas de almacenamiento como mega baterías o presas reversibles, pero la realidad es que no es técnicamente factible a la escala que se necesitaría implementar". Por tanto, ante la incapacidad de las renovables para cubrir todas las necesidades, eventualmente se necesitaría "una fuente de energía alterna que supla sus faltas, y si no es la energía nuclear, será pues gas natural".

Asimismo, Altés se encarga de despejar ciertos mitos y temores sobre la energía nuclear. El primer, sobre los potenciales peligros de esta: "La energía nuclear sigue siendo una de las formas de energía más seguras que existen (...) mucha gente piensa en Chernobyl, pero fue un accidente que, para empezar, pasó hace ya bastante tiempo y no tiene absolutamente nada que ver con las centrales nucleares de aquí En España". En segundo lugar, esclareció el tema de los residuos que genera la energía nuclear: "A la gente le da mucho miedo el tema de los residuos radioactivos, pero la realidad es que todos estos residuos se encuentran perfectamente confinados y guardados en las centrales nucleares de nuestro país".

España, por detrás de Europa

Por último, Altés enfatizó en que las políticas energéticas del Gobierno español se han quedado destacadas, por detrás del resto de Europa: "Hace una década se planteaba también un cierre nuclear, se estaba abandonando la energía nuclear. Pero desde hace unos años esta situación ha dado un vuelco y ahora mismo la mayor parte de los países del mundo no solo están planteándose parar el cierre de sus centrales, sino empezar a construir nuevas centrales. España es uno de los pocos países y creo que el único de la Unión Europea que sigue con un plan de cierre nuclear".