Peinado ultima su choque con Bolaños tras la ofensiva de Moncloa por el caso Begoña Gómez

Según publica OKdiario, el juez, a pocos meses de su jubilación, estaría dispuesto a defender su honor frente a los ataques recibidos desde Moncloa y señala especialmente al ministro Félix Bolaños

El choque entre el entorno del Gobierno y el juez Juan Carlos Peinado entra en una nueva fase. Según publica OKdiario, el magistrado, que cumplirá 72 años en septiembre y afronta así sus últimos cinco meses en activo, estaría decidido a actuar contra Félix Bolaños una vez cierre el llamado caso Begoña Gómez, al considerar que desde la Moncloa se ha impulsado una campaña de descrédito contra su persona.

La información sitúa al ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes en el centro de esa ofensiva política y mediática contra el instructor. No sería, por tanto, una respuesta genérica contra el Gobierno ni contra Pedro Sánchez en abstracto, sino un movimiento dirigido especialmente contra Bolaños, convertido en una de las voces más agresivas del Ejecutivo en defensa de la esposa del presidente.

Bolaños, en el centro del choque

La publicación de OKdiario llega después de varios días en los que el nombre de Félix Bolaños ha quedado especialmente expuesto por la estrategia de Moncloa. Su comparecencia en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, junto a la portavoz del Gobierno y Óscar Puente, fue interpretada en amplios sectores políticos y mediáticos como una demostración de fuerza contra el juez Peinado.

Aquella imagen no pasó desapercibida. Tres ministros del núcleo duro del sanchismo saliendo públicamente al ataque del instructor del caso Begoña Gómez supuso un salto evidente en el tono y en la gravedad política del enfrentamiento. Y, dentro de ese bloque, Bolaños asumió un protagonismo singular por el peso institucional de su cargo: no solo es ministro de Presidencia, sino también titular de Justicia.

Dos años de presión y desgaste

Una de las claves del relato que se ha instalado en torno a Peinado es la capacidad de resistencia que ha demostrado durante estos dos años. Ha sido objeto de ataques, descalificaciones, insinuaciones y todo tipo de intentos de erosionar su imagen pública. Se le ha querido presentar como un actor político, se le ha vinculado a teorías disparatadas y se ha intentado desacreditar su trabajo con una intensidad poco habitual.

Y, sin embargo, ha seguido en su sitio. Sin grandes gestos, sin caer en provocaciones públicas y manteniendo su posición como instructor. Esa contención es precisamente lo que ahora da más valor al escenario que dibuja OKdiario: que una vez abandonada la carrera judicial, Peinado decida defenderse por la vía que considere oportuna frente a quienes, según su criterio, hayan vulnerado su derecho al honor.

En ese contexto, Bolaños aparece como el objetivo principal. No solo por sus palabras, sino por su papel político en la construcción de un relato de confrontación con el juez desde el propio corazón del Gobierno.

Moncloa convierte el caso en una batalla política

La sensación que ha quedado en los últimos días es que la Moncloa ha elevado la defensa de Begoña Gómez a categoría de asunto de Estado. La estrategia ya no consiste únicamente en cuestionar la causa o restar importancia a las investigaciones, sino en cargar directamente contra quien las dirige.

Y eso es lo que, según distintas lecturas en el ámbito político, podría acabar volviéndose en contra del Ejecutivo. Porque una cosa es defender políticamente a un miembro del entorno presidencial y otra muy distinta convertir el atril oficial del Consejo de Ministros en una plataforma de ataque contra un juez instructor.