JUSTICIA

Zapatero dispara la alerta del juez Villegas: denuncia la reforma que puede dejar a los magistrados “solos” ante el poder

El colaborador de ESdiario TV vincula el clima generado por el caso del expresidente socialista con los riesgos de una nueva organización judicial que, según advierte, puede aislar a los jueces incómodos

El caso Zapatero ha sido el punto de partida de la última y demoledora intervención del juez Villegas en ESdiario TV. Ante el terremoto político y judicial que rodea al expresidente socialista, el magistrado ha lanzado una pregunta tan directa como inquietante: “¿Cómo se anula a un juez? O quizás mejor, ¿cómo se destruye a un juez?”.

Villegas ha utilizado el escándalo que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero para advertir de un riesgo mucho más profundo: que, cuando una investigación judicial se aproxima a las zonas más sensibles del poder, la respuesta no tenga por qué ser un ataque frontal al instructor, sino una serie de reformas capaces de dejarle sin apoyos, sin estructura propia y cada vez más condicionado en su trabajo.

El juez se refirió al clima de sospecha que, a su juicio, está creciendo en España tras el caso Zapatero y otros escándalos que salpican al entorno socialista. Para explicarlo, recurrió a la imagen de un barco que se hunde lentamente, con el agua entrando en los camarotes hasta aproximarse al último refugio, donde permanece el capitán: el presidente del Gobierno.

El caso Zapatero como aviso de lo que está en juego

Villegas fue cuidadoso al señalar que él quiere creer que España no está dirigida por “una banda de delincuentes”. Sin embargo, planteó una hipótesis que considera perfectamente posible: qué ocurriría si un Gobierno cercado por investigaciones judiciales intentara reducir la capacidad de actuación de los jueces independientes.

La primera vía, según explicó, sería trasladar la instrucción penal de los jueces a los fiscales mediante una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Para el magistrado, aunque esa modificación se presentase rodeada de garantías y promesas de autonomía, bastaría con dejar “un pequeño resquicio” de influencia política para alterar el destino de determinadas investigaciones.

“Las carreras de caballos a veces se ganan por un morro”, ironizó Villegas, antes de advertir de que, en el terreno judicial, ese mínimo margen puede acabar significando “la diferencia entre ir a prisión o no”.

Puigdemont, convertido en inesperado freno

El juez Villegas señaló que algunas de esas reformas no han prosperado por la debilidad parlamentaria del Gobierno y por la retirada del apoyo de Carles Puigdemont. Con evidente ironía, reconoció que el líder independentista se ha convertido, de manera paradójica, en un freno para medidas que él considera gravemente perjudiciales para la independencia judicial.

“Ahora mismo yo le tengo un altarcito en mi dormitorio y todas las noches le rezo un poco”, bromeó el magistrado, antes de subrayar la contradicción de que sea precisamente alguien que rechaza su pertenencia a España quien, en su opinión, esté evitando reformas capaces de debilitar a sus jueces.

Villegas aludió también a otras iniciativas aparcadas, como las modificaciones en el acceso a la carrera judicial o las restricciones a la participación pública de jueces, una cuestión que afectaría directamente a intervenciones como la suya en medios de comunicación.