Los militares estallan en ESpolítica: "España les pide la vida, pero no les reconoce ni como profesión de riesgo"

Marco Antonio Gómez, presidente de ADME, denuncia en ESdiarioTV los bajos salarios, la falta de medios y el trato recibido por la tropa en despliegues como Ceuta o la DANA.

En pleno Día de la Hispanidad, ESpolítica quiso poner el foco en quienes desfilan ante España, pero también en quienes, según denuncia la Asociación de Tropa y Marinería Española, siguen siendo los grandes olvidados por la administración: los militares.

Marco Antonio Gómez, presidente de ATME, fue tajante en ESdiarioTV al recordar que la carrera militar sigue siendo, por encima de todo, una vocación. Una vocación que implica sacrificios, salarios bajos y disponibilidad absoluta para servir a España dentro y fuera de sus fronteras.

"Entregamos la vida a cambio de nada"

Gómez subrayó que los militares españoles asumen desde la jura de bandera que pueden entregar su vida por el país. Sin embargo, denunció que esa entrega no se corresponde con el reconocimiento que reciben.

El presidente de ATME corrigió una idea extendida: los militares no están reconocidos como profesión de riesgo. Tampoco lo están la Guardia Civil ni la Policía Nacional, mientras que otros cuerpos autonómicos o locales sí cuentan con esa consideración.

Ceuta y la DANA, el mismo abandono

La entrevista se centró también en las condiciones sufridas por los militares desplegados en Ceuta. Gómez denunció problemas de alimentación, descanso, alojamiento e incluso brotes de sarna en instalaciones que, según afirmó, no reunían condiciones higiénicas adecuadas.

El representante de ATME comparó ese trato con lo ocurrido durante la DANA de Valencia, donde los militares volvieron a entregarse sobre el terreno mientras después surgían problemas de pagos, listados y reconocimiento.

"El daño lo hace quien permite esto"

Gómez rechazó que denunciar estas situaciones perjudique la imagen de las Fuerzas Armadas. A su juicio, el daño no lo hacen quienes alzan la voz, sino quienes permiten que los militares trabajen en condiciones indignas.

El presidente de ADME defendió que los soldados no piden privilegios, sino dignidad: mejor salario, conciliación, medios adecuados y un futuro laboral que no les deje en la calle tras años de servicio.

Sin huelga, pero con derecho a concentrarse

Gómez recordó que los militares no tienen derecho a huelga, aunque sí pueden concentrarse y manifestarse por motivos profesionales sin uniforme. De hecho, destacó la movilización impulsada por ADME en Ceuta, donde asegura que lograron reunir a militares, familiares, policías, guardias civiles y mandos en una protesta histórica.