19 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El insólito blanqueamiento de Bildu arrincona también al PSOE y a Podemos

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han dado un problema a España con legitimación de la heredera de Batasuna como aliado, pero también lo pagan ellos. Ésta es la historia.

 

 

Hay un dicho popular que sostiene: "La mentira y el engaño tienen fecha de vencimiento y al final todo se descubre". Este dicho refleja claramente la realidad política que afecta al Presidente Pedro Sánchez y a su Vicepresidente Pablo Iglesias.

Hemos estado oyendo semana tras semana en el Congreso de los Diputados al Presidente Sánchez menospreciando a Pablo Casado, acusándole de no querer apoyar al Gobierno. Durante todo este tiempo ha intentado convencer a la ciudadanía que sus acuerdos con los radicales independentistas  y los comunistas son debidos a la falta de voluntad de pacto del Partido Popular.

De hecho el Presidente, con gran cinismo, sostuvo que si la prórroga del estado de alarma se había pactado con Bildu era por culpa del Partido Popular. Sin embargo, esta semana pasada  se ha quitado la careta y ha llegado a  afirmar que: "nunca he pensado en un acuerdo con PP", declaración que ha dado en una entrevista a un periódico italiano.

La respuesta de Sánchez responde a una hoja de ruta trazada desde la Moncloa y que ha saltado hecha trizas el domingo pasado tras el resultado de las elecciones Gallegas y Vascas. Es importante que la izquierda entienda que se han convertido en una máquina que alimenta al independentismo radical con su  blanqueamiento desde el Gobierno.

 

Si se afirma que es ético pactar con Bildu o BNG, al final hay ciudadanos que llegan a la conclusión que también es ético votarles , y así pude comprobarlo personalmente en un colegio electoral en Llodio (Álava), donde los interventores y apoderados de los filoterroristas de Bildu eran los más saludados y abrazados , mientras que los apoderados populares éramos tratados con desprecio.

Pero lo más revelador era el arrinconamiento que también sufrían los representantes socialistas, y todo ello en el aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco. Sánchez e Iglesias han creando un monstruo que no solo va a devorar la convivencia entre españoles, sino que les va a devorar a ellos. En Europa no entienden la deriva de nuestro Gobierno y ya nos han dejado fuera.

 

 

Hace unos días lo comprobamos con el enorme batacazo de la Ministra Nadia Calviño. Siendo una de las integrantes del Eurogrupo más preparada y apoyada por el Partido Popular en Bruselas, se quedó fuera. La razón es clara. En Europa no se fían de un gobierno de radicales.

La forma de gobernar que tiene Sánchez con Iglesias no es del agrado de la Unión Europea. Esas políticas bolivarianas que se quieren aplicar en nuestro país para tener el control de todo , no se entienden en los Gobiernos Europeos.

En esta línea debe de interpretarse el ataque a la monarquía, diciendo que "hay un debate en nuestro país sobre si la monarquía es útil para la democracia española", ha asegurado Iglesias y ha instado al Gobierno a no "ignorarlo". Espero que Sánchez por su bien y el de España ignore a Iglesias, porque los ciudadanos no están en esos debate.

Toque de atención

Hemos visto cómo miles de españoles están agradeciendo la visita de sus majestades por diferentes ciudades del territorio español. La coalición Sánchez-Iglesias  está encontrando un rechazo cada vez mayor en las urnas y en la calle, por  lo que en su huida hacia adelante arremeten de una forma brutal contra la prensa y los medios de comunicación.

La gestión, las mentiras y la manipulación han hecho llegar la fecha de vencimiento del pacto. Quizá pretendan aguantar lo que puedan en el Gobierno pero el primer toque de atención lo han recibido en las elecciones del domingo. En las urnas ya está llegando su ocaso y sin duda el derrumbe arrastrará a ambos socios socialistas y comunistas, siendo sus socios radicales de izquierdas independentistas los que les tumbarán, y sin duda lo lamentarán.

 

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