08 de diciembre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El libro de Cayetano Martínez de Irujo fue la gota que colmó el vaso: la verdad

Cayetano Martínez de Irujo.

Cayetano Martínez de Irujo.

Se cumplen cinco años sin la Duquesa de Alba, un tiempo en el que la ruptura familiar ya es un hecho y de momento parece insalvable. Solo sigue siéndole fiel Alfonso Díez.

 

 

Cayetano Martínez de Irujo ha querido recordar a su madre con un misa oficiada en la Iglesia de los Gitanos de Sevilla, en su cripta reposan parte de los restos de la Duquesa. Sólo y sin la presencia de ninguno de sus hermanos vive Cayetano el aniversario de la muerte de su madre: sigue siéndole fiel Alfonso Díez, el viudo con quien hace años que limó las asperezas de la desconfianza. Son las vueltas que da la vida, porque hubo una época en la que el jinete ejerció de “azote” del funcionario. Ahora son amigos y juntos recuerdan lo vivido con Cayetana.

Eugenia, Cayetano, Fernando, Carlos, Jacobo y Alfonso son hermanos que nunca brillaron por una tradicional unión filial, más bien y aún viviendo en una cultura conservadora, mantenían su independencia y la distancia que marca a veces una educación rígida y sin mucho apego emocional, tal y como ha relatado Cayetano Martinez de Irujo en sus memorias.

“Escribir este libro”, confesaba el jinete en la presentación, “me ha resultado muy difícil pero la verdad no puede y no debe ofender a nadie”. Una misiva que iba dirigida especialmente a sus hermanos. Si bien antes de la publicación la relación no era fluida, cuando salió a la luz De Cayetana a Cayetano, esa mínima relación ya no existe.

Todos, a excepción de Fernando, le han dado la espalda a Cayetano, ellos ven con malos ojos que el jinete se haya desahogado públicamente confesando sus miedos, sus traumas y hasta sus adicciones en una época difícil en la que alternaba en la misma pandilla con Pocholo Martinez Bordiú: “Eramos inseparables. Había más amigos pero los calaveras nocturnos eran los más divertidos. Acabábamos en un afterhour, nos movíamos con tres grupos de chicas, no sabíamos ni dónde despertábamos, era una auténtica locura”.

Eugenia Martinez de Irujo ha sido una gran ausente en la misa organizada por su hermano Cayetano, pero sí ha recordado a su madre en las redes. La benjamina de la Duquesa colgaba esta fotografía en alusión a la flor preferida de su madre, la Orquídea.



Esta otra fotografía de la Duquesa de Alba en pleno esplendor y luciendo un caftán rosa es la que ha despertado numerosísimos comentarios de sus seguidores en Instagram. Cuando una seguidora le pregunta si conserva el vestido, ella responde: “ya me gustaría tenerlo, no lo tengo porque ella regalaba todo”. La Duquesa de Montoro es muy activa en las redes y continúa: “yo era muy pequeña y ella ya regalaba toda su ropa”



Cuando otra de las seguidoras le manda “Mucho amor de Italia”, Eugenia la responde recordando que su madre, “amaba Italia, era su país favorito después de España y su adorada Sevilla”. Fue en 2008 cuando Cayetana y Alfonso Díez viajaron a Roma y a Sicilia. Cayetana con 82 años ya padecía problemas de movilidad y tenía que desplazarse en silla de ruedas. Los fotógrafos que siguieron de cerca aquellas vacaciones de la pareja captaron la atención que el funcionario siempre le profesó a la Duquesa de Alba.

Eugenia Martinez de Irujo y Narcís Rebollo continúan su viaje por Estados Unidos que inciaron hace unos días coincidiendo con la entrega de los Premios Grammy Latinos.

La pareja aprovechó la ocasión para celebrar su segundo aniversario de boda en Las Vegas, donde se casaron el 17 de noviembre de 2017, ella vestida de Marilyn y él de Elvis, en esto sí que cumplieron con la tradición americana.

 

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