19 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El amor en tiempos de Presley

El famoso beso de Elvis, recuperado por Europa Press desde Vanity Fair

El famoso beso de Elvis, recuperado por Europa Press desde Vanity Fair

La sinuosa relación sentimental del mito del rock con aquella adolescente a la que conoció en Alemania. Aunque sólo estuvieron casados seis años, su matrimonio perdura medio siglo.

“Lo dejé porque quería saber más del mundo, saber quién era yo”

Así recuerda Priscilla Ann Wagner su separación de Elvis Presley en 1973. Y es que si estar casada con un mito nunca es fácil, todavía más dificil es si la relación comienza cuando eres solo una niña. Elvis y Priscilla estuvieron casados apenas seis años, pero su boda y relación es una de las más famosas del siglo XX. Y este Mayo se van a cumplir 50 años del matrimonio del Rey del Rock con Priscila.

Elvis y Priscila se conocieron en Alemania, mientras el cumplía con su periodo militar. Elvis ya era una estrella del rock, y Priscila, vivía en Alemania al estar su padrastro allí destinado por motivos laborales cuando conoció a Elvis en una fiesta en el club de los militares de la base alemana.

Elvis conoció a Priscilla cuando hacía la 'mili' en Alemania. Él tenía 24 años; ella sólo 14

El tenía 24 años; ella, acaba de cumplir los 14. A partir de ese momento la vida de “Cilla” cambiaría para siempre. Elvis quedo prendado de la angelical y bellísima Priscilla, iniciando inmediatamente una relación que sería ocultada a los medios de comunicación por razones obvias (hay que recordar que una década antes, la revelación de que Jerry Lee Lewis se había casado con su prima de 13 años acabó con su carrera musical), aunque Priscila siempre ha afirmado que ella llego virgen al matrimonio.

Tras dos años de servicio militar en Alemania, Elvis, regresó a los Estados Unidos. Si había críticos que dudaban de que Elvis pudiera recuperar su popularidad, esas incertidumbres pronto quedaron disipadas. Pero pese a todo, el Rey nunca se olvidó de Priscilla; no es que le fuera fiel (no lo fue ni cuando convivía con ella en Alemania, menos lo iba a ser en estados Unidos, donde era un verdadero ídolo). En 1962 Elvis pidió a Priscila si se quería venir a vivir a Los Ángeles.

Dos semanas después, entraría de pleno en el círculo del rey del rock, mudándose un año más tarde, con 16 años, a la mansión de Graceland. Los padres de Priscila dieron su consentimiento, con la condición de que algún día se casarían.

Lo sorprendente es que al igual que lo sucedido en el ejército,  la prensa local nunca supo (o no quisieron saber) nada de que su nueva inquilina, que tan solo tenía sólo 16 años. Pero mientras Priscilla iba y venía por Graceland, Elvis filmaba en Hollywood, impidiendo que le acompañara.

Tenía sus motivos, ya que mantenía un romance con Ann Margret, una de las mujeres más bellas y populares de los Estados Unidos. Priscilla, como era de esperar,  acabó por enterarse y a Elvis no le quedó más remedio que llevarla a Hollywood, aunque nunca la permitió quedarse más que unos pocos días.

 

En su posterior autobiografía, Priscilla cuenta lo enamorados y felices que fueron, aunque parece ser que Elvis se casó por miedo a que ella desvelara como el cantante sedució y abandono a una niña de 14 años.

Además, su manager y alma matter de su carrera y que poseía un total control sobre las decisiones del Rey, el Coronel Parker, le empujó hacia el enlace, pensando que así acallaría para siempre los rumores sobre la homosexualidad de Elvis.

Así, en Mayo de 1967, cuando ella cumplió los 21 años, la pareja se casó en el Hotel Alladin de Las Vegas ante un centenar de invitados en una ceremonia que duró 8 minutos escasos. Priscilla se diseñó su propio vestido, mientras que Elvis lucio un smoking brocado acompañado de unas llamativas de cowboy.

 

 

El cantante le regaló a Priscilla uno de los anillos más espectaculares que se recuerdan,  con un diamante de más de 3 quilates y que estaba rodeado por una corona de diamantes más pequeños, que además era desprendible. Tras una corta luna de miel en Palm Spring y en el rancho que el cantante poseía en Mississippi, la pareja se instaló en Graceland. Nueve meses después, nació su única hija, Lisa Marie Presley.

 “Nunca salíamos; a Elvis no le gustaba ir a restaurantes porque los fanáticos lo fastidiaban así que vivíamos en una burbuja”

 Y es que el matrimonio resultó difícil desde el comienzo, debido a la fama, el temperamento volátil, las infidelidades y la afición a las drogas de Elvis. A la vista de todos, parecía un matrimonio bastante feliz, pese a las frecuentes aventuras de Elvis, y a que Priscilla mantuvo un affair con su instructor de karate, Mike Stone, a pesar de que Priscilla siempre culpó al representante de su esposo, Tom Parker, de manipular excesivamente al cantante y de ser influencia perniciosa en su vida.

El juez comentó al verles que, más que para divorciarse, parecía que acudían a casarse

La pareja se divorció en octubre de 1973, después de seis años y medio de matrimonio. Fue una separación amistosa, (“salimos de la corte tomados de la mano y hasta le pregunté si Lydia Thomson (su nueva pareja) le trataba bien”).

Cuentan que el juez comentó que daba la impresión de que en vez de a separarse acudían para casarse. Acordaron compartir la custodia de su hija, y Elvis entregaría a Priscilla 725.000 dólares en efectivo y el 5% de las ganancias que generaran sus discos y películas, amén de una pensión de manutención para la hija que ambos tenían en común.

Continuaron siendo amigos hasta la muerte del músico en agosto de 1977., y la salud de Elvis fue a partir de ese momento de mal en peor.

Tras esa relación Priscila Presley estuvo casada con Marco Garibaldi desde 1984 hasta 2006 y fruto de esta relación nació en 1987 su segundo hijo Navarone Garibaldi y actualmente, desde hace unos meses, está unida sentimentalmente al cantante galés Tom Jones. Pero siempre será la mujer del Rey del rock, el inolvidable Elvis Aaron Presley.

 

 

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