28 de septiembre de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La hija de la infanta Elena y su gusto por las salidas nocturnas

Victoria Federica se ha hecho mayor y sus padres están preocupados

Victoria Federica se ha hecho mayor y sus padres están preocupados

La infanta Elena y Jaime de Marichalar están preocupados por su hija. No quieren que ocurra como con Pipe, que se ha convertido en un quebradero de cabeza por su afición al ocio.

Victoria Federica es hija de doña Elena y Jaime de Marichalar. La joven, de diecisiete años de edad, siempre ha mostrado una imagen dulce y familiar. Se ha proyectado como la artista de la familia por su gusto por la danza clásica. Hasta ahora, había pasado inadvertida. Sin embargo, a medida que va cumpliendo años, muestra su carácter. Y es que a Victoria le gusta salir por la noche con su pandilla. De momento, no ha dado ningún escándalo. Sin embargo, sus padres temen que la prensa le pise los talones y la pillen en un renuncio, como ha ocurrido con su hijo mayor, Pipe.

Las diferencias entre los dos hijos de los duques de Lugo son bastantes. Sin embargo, tienen un punto en común, algunos amigos, lo que hacen que puedan coincidir en ciertos momentos de ocio. Tanto la infanta Elena como su ex marido evitan que Pipe pueda influir en su hermana en el sentido de beberse la noche a grandes sorbos. La verdad es que el nieto mayor y preferido de don Juan Carlos ha dado muestras de su fuerte carácter. No le gusta estudiar y eso ha hecho que tuvieran que mandarle fuera de España a un internado norteamericano para que lo metieran en cintura. Toda la familia quería que cursara sus estudios universitarios en USA. Sin embargo, el joven se ha plantado y ha conseguido, a fuerza de potente oposición, matricularse en una universidad en Madrid.

Desde el cese temporal de la convivencia entre doña Elena y don Jaime, Pipe y Victoria viven con su madre. Frecuentan a su padre los fines de semana y periodos vacacionales que marca el convenio que la ex pareja firmó. De cara a la galería, los duques de Lugo no han encontrado recambio sentimental. Don Jaime lleva una vida más tranquila y está algo alejado de los actos públicos que antes frecuentaba. Por su parte, la infanta está dedicada al trabajo, la hípica y la familia. La relación entre la ex pareja no es buena. Si alguna vez coinciden, se evitan. Tan solo se comunican para hablar de temas relativos a sus hijos.

Comenta esta noticia