25 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez amenaza el proyecto-estrella de Cospedal para disgusto del Rey

Cospedal, en una cumbre de la OTAN, junto a su homólogo de EEUU, James Mattis.

Cospedal, en una cumbre de la OTAN, junto a su homólogo de EEUU, James Mattis.

El presidente del Gobierno ratificó este jueves en la OTAN el compromiso financiero de España con la política de Defensa. Pero el reelegido líder socialista puede boicotearlo.

Un nubarrón planea sobre el Día de las Fuerzas Armadas, que se celebra este sábado en Guadalajara y que pretende simbolizar el fin de la etapa de las penurias económicas de nuestros militares.

Un acuerdo de Estado apalabrado por la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, y la gestora del PSOE se tambalea tras la reelección de Pedro Sánchez y deja en el limbo la Ley de Sostenibilidad de la Defensa que pretende garantizar las plenas capacidades del Ejército y nuevas inversiones tras largos años de duros, muy duros, recortes presupuestarios en las Fuerzas Armadas.

De hecho, según explican altos mandos militares en la reserva a este diario, el propio Rey Felipe VI ha trasladado en los últimos meses en sus habituales recepciones a las Hermandades de los tres ejércitos que el tiempo de los recortes en Defensa ha tocado a su fin.

Lo explicaba de forma nítida la propia Cospedal el 20 de diciembre pasado, durante su primera comparecencia en la Comisión de Defensa para explicar al resto de partidos su hoja de ruta. "Somos plenamente conscientes de que hay que recuperar músculo económico e iniciar una senda de recuperación presupuestaria de la Defensa de acuerdo con el compromiso asumido por España con nuestros socios", explicó entonces la ministra.

Rajoy ratificó este jueves en Bruselas su compromiso: España elevará al 2% su gasto en Defensa. Pero Sánchez tiene la llavela llave.

El compromiso anunciado por Mariano Rajoy en la cumbre de la OTAN en Cardiff en 2014 y ratificado este mismo jueves en Bruselas: dedicar el 2% del PIB cada año de esta legislatura a la política de Defensa. Muy lejos de los estándares pasados.

Pero una sensación de preocupación se ha instalado en el Gobierno y en el PP, que ven peligrar algunos acuerdos "sensibles" en política de Estado hilvanados entre Rajoy y el presidente de la gestora socialista, Javier Fernández. Y es que la Ley de Sostenibilidad de la Defensa que abandera Cospedal precisa el apoyo del PSOE para ver la luz y garantizar su continuidad más allá del color político de los futuros gobiernos.


Fuentes gubernamentales consultadas por ESdiario reconocen que Cospedal había encontrado hasta ahora "receptividad" en algunos de los dirigentes socialistas relacionados con el área de Defensa, como el presidente de la Comisión, José María Barreda, y su portavoz, Ricardo Cortés, que sustituyó a la pedrista Zaida Cantera, fulminada tras la rebelión de los diputados del "no es no".

"La suya es una cartera de Estado, la suya es una cartera en la que descansa la seguridad y la defensa de todos los españoles, de todo un país, y no tenga usted ninguna duda de que siempre encontrará en nosotros un grupo responsable y comprometido con la seguridad de España, siempre", le replicó Cortés a la ministra en su primera comparencia parlamentaria.

La sombra de Sánchez planea... de nuevo

Pero en el buen clima establecido durante el mandato de la gestora choca con los nuevos planes del repuesto secretario general. Oposición dura, puentes ideológicos con Podemos y un discurso más próximo al populismo con hincapié en el gasto social.

En su documento estratégico Somos Socialistas, Sánchez no dedica una sola palabra a la política de Seguridad y Defensa

De hecho, Cospedal ya sabe de primera mano que esa estabilidad financiera que precisan las FAS sólo la puede garantizar esta legislatura el PSOE. Cuenta con el único apoyo de Ciudadanos pero, en materia de Defensa, el resto de la Cámara no va facilitar ningún acuerdo parlamentario de gran calado. Ni la izquierda ni los nacionalistas.

Fuentes socialistas próximas a la gestora reconocen que los actuales interlocutores socialistas con el Gobierno en esta materia no garantizan que la voluntad de acuerdo pueda mantenerse tras la victoria de Sánchez, más aún con un programa -banca pública y renta básica- tan próximo a las tesis de Podemos y que prioriza el gasto público en áreas bien distintas a las Fuerzas Armadas

De momento, en su documento estratégico Somos Socialistas, Sánchez no dedica una sola palabra a la política de Seguridad y Defensa. Y está por ver quién asume la portavocía de área, que muchos susanistas temen que acabará recayendo en la excomandante Zaida Cantera.

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