Casting de logos para la CIA

Fuente: CIA

Fuente: CIA

Un águila, un escudo y una rosa de los vientos forman el emblema de la Agencia de Inteligencia de EEUU. Antes de su aprobación, un concurso nos dejó algunos diseños que acaban de publicarse

Hace unas semanas la Agencia de Inteligencia de los EEUU nos sorprendía con una novedosa campaña para reclutar agentes. Lejos de huir de los tópicos cinematográficos de las películas de espías, la CIA presentaba unos vídeos “a lo Hollywood” para llamar la atención de jóvenes promesas.

El mensaje es claro: hay un camino profesional, interesante, apasionado, sin duda sacrificado pero también divertido y –por qué no decirlo- patriota, dentro de la CIA. El enfoque no es malo, pero personalmente me ha parecido demasiado “peliculero”.

En estos anuncios, una de las imágenes que más se repite es la del logo de la agencia, un icono ampliamente conocido; seguramente en España hay más gente que sabría identificar el emblema de la CIA antes que el del CNI. El cine norteamericano es lo que tiene.

Es un emblema sencillo, con sólo tres elementos: un escudo central como símbolo de la “protección” al pueblo, una rosa de los vientos de 16 puntas representando que la agencia busca información por todo el mundo y todo ello coronado con un águila que simboliza la fuerza y la vigilancia.

La CIA, que nació en 1947, al principio no tuvo la necesidad de tener un escudo, pero tras los primeros meses algunos miembros de la inteligencia norteamericana expresaron su preocupación ante la falta de un sello oficial que diera legalidad a sus documentos.

Así que el 1 de julio de 1949 se convocó un concurso para diseñar el logo de la CIA en el que sólo pudieron participar sus empleados. Un casting secreto. En un plazo de dos semanas debían mandar sus propuestas al jurado que tendría como criterio la originalidad por encima de aspectos artísticos.

Un elemento que se repetía en varias de las propuestas era la antorcha, normalmente frente a un mapa (ya fuera de EEUU o de todo el mundo). Hubo otros diseños más arriesgados, como un búho sobre una lámpara de aceite y al fondo unas lanzas y un tridente. También el águila era un elemento recurrente en los escudos presentados. En varios de los diseños aparecían brújulas y estaciones de radio emitiendo… había un poco de todo.

Acabado el plazo ninguna de las propuestas convenció en las altas esferas, así que la CIA –como agencia oficial que era- hizo lo previsible: encargar el diseño al departamento oficial de heráldica del ejército estadounidense a finales de julio de 1949, que en diciembre de aquel mismo año presentó el escudo al director de la CIA, Roscoe Hillenkoetter.

El Almirante Hillenkoetter quedó muy contento con aquel diseño que le fue presentado por el departamento de heráldica en diversos colores. Para oficializar la selección definitiva, pasó las distintas opciones al presidente Truman que en febrero de 1950 eligió el escudo ya conocido por todos con fondo azul, escudo en blanco y rosa de los vientos dorada.

Y pasados 70 años no puede decirse que se equivocara. El escudo de la CIA nos ha acompañado en películas y series, y se ha convertido en un icono del poder y la influencia de los EEUU.

Sin embargo, ahora que se han hecho públicos los diseños realizados por aquellos empleados de la agencia en los años 40, reconozco que hay alguno que tiene “más encanto”, no sé…, será que aquella época siempre me ha llamado la atención.

Me imagino a un analista de inteligencia con el pelo engominado, fumando tabaco negro con el revólver sobre la mesa. Entre calada y calada, y mientras ojea los informes, le viene a la cabeza una inspiración y agarra su pluma de tinta para garabatear sobre ellos.

Un búho, una estrella, un águila, una lámpara de aceite, un escudo, una antorcha, unas antenas, unas lanzas, un tridente…. En el fondo representan una sola cosa: la voluntad de vigilar para proteger.

Ponle sonido Cinemascope a esta frase y ya tienes mi anuncio de la CIA.

*Experto en Seguridad y Geoestrategia.

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