14 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Urgencia nacional: qué hacemos con las generaciones educadas en el odio a España

O se empieza a revertir esto, empezando por la educación y la Ley Electoral, o España, en dos décadas, estará rota. O peor: habrá que rescatarla, constitucionalmente, por la fuerza.

Hace unos días me castigué en directo con la "entrevista" de Arnaldo Otegi en ese monumento a la manipulación llamado Preguntes Freqüents en TV3. Otegui estaba exultante. Solo le superaba en entusiasmo la presentadora. Ardía Barcelona esa misma noche y Otegi sonreía en TV3.

 El "hombre de paz" fue, en plena ola violenta, a firmar la "Declaración de la Lonja del Mar" con los partidos separatistas de Galicia, País Vasco (por extensión, para ellos, Navarra) y Cataluña (por extensión, para ellos, Valencia y Baleares).

También la firmó, cómo no, Quim Torra, que se apunta a todo, incluido asaltar el Parlament con los CDR. Torra es el nuevo Tejero del independentismo catalán. Somos tan papanatas ante esta gente, que la ausencia del PNV o de Compromís en el acto se ha valorado positivamente. Yo solo veo táctica política de ambos y un favor al PSOE. 

Otegi dijo en TV3: "Hay que ser pacientes … se conseguirá" (destruir España). Observando Cataluña, ha entendido que, a la larga, la desafección emocional larvada en la escuela, subvencionada silenciosamente desde las administraciones autonómicas y locales y potenciada en los espacios públicos y en los medios de comunicación es más efectiva que el tiro en la nuca.

Por eso ha cambiado. Porque la vida de Otegi y los suyos ha mejorado mucho. Cobran subvenciones y sueldos públicos de España. Mucho más seguro para su "negocio" que recaudar el "impuesto revolucionario" o arriesgarse a la cárcel.

Entregar la educación fue un error

En esas comunidades a las que se une fraternalmente Otegui, hay ya varias generaciones de "españoles" (30-40 años, con hijos…) con rasgos crecientes de desinterés sentimental y alejamiento de España. La crisis ha hecho mucho, pero esto viene de más lejos.

Durante décadas, han sido educados en la "inmersión lingüística" y obligados ambientalmente a usar su lengua local y minoritaria con la que sienten ¡claro! más "identidad" que con el español. Hay zonas de nuestro país, y no solo en Cataluña, donde hablar o sentirte español supone ser un excluido social.

Chicos y chicas de varias generaciones han sido educados, además, de 17 formas "cantonales" diferentes, aprendiendo todas las "leyendas negras" sobre España que a la izquierda acomplejada y antigua de nuestro país le encanta comprar para desmerecer absurdamente nuestra historia, que es envidiable.

Sin el respeto al español en las escuelas, sin enseñar a nuestros hijos la enorme dimensión de nuestro idioma, sin el uso garantizado que merece el español en los espacios públicos, la administración y los medios de esas comunidades autónomas, y sin una enseñanza rigurosa de nuestra historia que nos haga (con sus claros y oscuros) sentirnos orgullosos de ella, no habrá nada que hacer.

Lo absurdo de nuestra Ley Electoral

O se empieza a revertir esto, empezando por la educación y la Ley Electoral, o España, en dos décadas, estará rota. O peor: habrá que rescatarla, constitucionalmente, por la fuerza como hace cualquier democracia.

Al censo electoral de esas comunidades se irán sumando jóvenes votantes educados en la indiferencia o el odio, como en Cataluña. Gracias a una ley electoral absurda, el peso político de estas formaciones independentistas es ya decisivo y superior al del PNV o la vieja CiU, a los que, con dinero, comprábamos su "sentido de Estado".

Por eso, la CUP se presenta al 10N. Lo explican en ese video vergonzante que Meritxell Batet les ha dejado grabar en el Congreso mientras se reían de todos nosotros. Vienen a dinamitar España desde dentro.

Las encuestas vaticinan un Grupo Mixto de no menos de 30 escaños. Una locura

Tras el 10N, el Grupo Mixto va a llegar a los 30-40 escaños, según las encuestas. Una cifra determinante para decidir quien gobierna España o, como dicen ellos, hacerla "ingobernable". ¿En qué democracia europea, occidental y avanzada cabe tal barbaridad kamikaze? ¿Sobre qué tenemos que "dialogar" con ellos si lo que quieren es acabar con nosotros?.

Enfrente, división y un PSOE cómplice del separatismo

España ha iniciado un ciclo histórico en el que solo se muestran unidos quienes quieren destruirla.

El centro derecha se tira piedras a si mismo presentándose por separado. Y, por el otro lado, el PSOE, tan "progresista", ha vuelto (con Zapatero y Sánchez) a su peor versión histórica: la guerra civil y el golpismo separatista del 34 que los socialistas apoyaron y que la República resolvió a cañonazos legítimamente … porque, parte de aquella izquierda republicana, amaba a España sin complejos. Este es el "progreso" del PSOE. Su idea de España. Volver 80 años atrás.

El PSOE gobierna en Navarra gracias a Bildu, en la Diputación de Barcelona y en 40 ayuntamientos catalanes gracias a los independentistas y en Baleares con Podemos y los independentistas de Mes.

Los socialistas de Ximo Puig gobiernan en la Comunidad Valenciana con Podemos y con Compromís, que es la sucursal en Valencia del independentismo catalán disfrazado de izquierda social y amable. Un integrista llamado Vicent Marzà, conseller de Educación, con cara de no haber roto un plato nunca, riega a diario con millones de euros en las escuelas valencianas la misma semilla del odio y la fractura social que en Cataluña.

En Asturias, el PSOE gobierna solo, pero leo en la prensa local que su gran proyecto para esta legislatura es… fomentar el uso del bable. Gran avance.

Hace 25 años, volviendo de las guerras balcánicas, advertimos del odio que se gestaba silenciosamente en Cataluña.

Todo esto también se vota el domingo, más allá del "bloqueo" y esas cosas. Mejor una España sin gobierno, que un gobierno endeudado políticamente con quienes quieren destruirnos, solo para satisfacer la ambición y el ego narcisista de un irresponsable. Quien no vea la urgencia nacional está ciego.

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