25 de mayo de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La Reina Letizia se carga de un plumazo todas las "maldades" de su suegra

La mujer de Felipe VI ha tumbado sin despeinarse los rumores que la han perseguido durante meses y lo ha hecho de la manera más elegante y sutil que se podían haber imaginado sus críticos.

La Reina Letizia ha cumplido con una de sus citas más importantes antes de acabar el año, presidiendo los Premios Nacionales de la Moda en el Museo del Traje de Madrid, mostrando así su apoyo una vez más a la industria de la moda de nuestro país. 

Una cita muy importante para la Reina en la que se ve en la encrucijada de no poder vestir de ninguno de los premiados, para no mostrar así un claro favoritismo y poder herir sensibilidades, pero a la vez todos los ojos se posaran en su elección estilística, con la que normalmente apoya a los diseñadores patrios. En esta encrucijada la Reina ha elegido un vestido de lo más especial, cargado de su significado y no solo por que sea de su color fetiche. 

Se trata de un vestido con corte típico de los años 70, con un pequeño cuello alto, con cintura ajustada y falda plisada, en rojo y combinando tejidos en raso y brillo. Pero lo que realmente ha llamado la atención de su elección es que se trata de un vestido vintage que forma parte del armario de la Reina Sofía y que ahora la mujer de Felipe VI ha rescatado, rindiendo así homenaje no solo a nuestra moda sino también a su suegra. 

 

Doña Letizia lo ha combinado con sus salones de Magrit en el mismo color y un bolso de animal print también tonos rojizos de Carolina Herrera. Como únicas joyas ha lucido unos pendientes de cabouchon de rubí, que ya ha lucido en varias ocasiones. 

Sin duda, un look cargado de significado y que vuelve a demostrar que el rojo es la gran debilidad de la Monarca.

Pero sobre todo parece la forma en que Doña Letizia trata de transmitir un mensaje aún más importante y que tumba todas las maldades y habladurías sobre su relación con su suegra: que a pesar del rifirrafe de la Catedral de Palma su relación sigue siendo buena y distendida.

Pero no es la primera vez que la Reina rinde homenaje a la emérita rescatando piezas de su armario, como ya pudimos ver durante la celebración privada del 80 cumpleaños del Rey Juan Carlos. Una tendencia a la que también se ha sumado Victoria de Suecia que durante la última gala de los Premios Nobel lució un vestido que había llevado su madre a la misma gala hace casi 30 años. 

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