20 de mayo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Mi particular proyecto para potenciar el baloncesto europeo

Soy consciente de que nací de la gestación subrogada de los gritos inconexos de un entrenador en tiempos muertos y de la lengua malhablada de un tuitero pero a veces tengo ideas que os molan

Sé muchas cosas. Sé, por ejemplo, que la mayoría de gente no me toma en serio. Soy consciente, por supuesto, de que nací de la gestación subrogada de los gritos inconexos de un entrenador en sus tiempos muertos y de la lengua malhablada de un tuitero sin vergüenza y sinvergüenza. Al menos algunos de vosotros hace ya tiempo que descubristeis que soy capaz de juntar letras con cierto sentido de vez en cuando. Y a veces tengo ideas locas que os molan. Pues aquí estoy, con otra de estas.

Diagnóstico: el baloncesto europeo no tiene tirón mediático. Por mil motivos. Las televisiones potencian el fútbol, la NBA es la mejor liga del mundo y por tanto en Europa no disponemos de los mejores jugadores, la dispersión de horarios no ayuda y a menudo se impone el baloncesto rácano. Ok. Todas estas cosas y muchas más ya las hemos oído. ¿Quién trata de poner soluciones? ¿Quién se ha presentado en la puerta de la FIBA con un proyecto para potenciar el baloncesto europeo? Supongo que nadie. Y tampoco lo voy a hacer yo. Les mandaré un email con este escrito, si acaso.



Tratamiento: tenemos que poner patas arriba todo lo implantado. Empezar de cero. Lo siento, sé que tenemos mucho cariño a nuestras ligas, pero este modelo está obsoleto. Necesitamos un producto que mole, que enganche al público, sobre todo, de entre 12 y 50 años. Necesitamos conectar con la gente que se va a gastar el dinero o con esos pequeños parásitos que no pararán de gritar hasta que un adulto lo gaste por ellos. Y tenemos que olvidarnos de la tele: ni públicas, ni privadas, ni TDT, ni TDP, ni Gol, ni Movistar, ni Amena ni la madre que los parió a todos.

Esa manera de consumir productos audiovisuales ha muerto y tenemos que adaptarnos al nuevo entorno. El baloncesto europeo (aunque lo ambicioso sería que fuera a nivel mundial) se debe organizar en una gran plataforma digital que emita baloncesto en directo y que, además, se pueda luego consumir en diferido. Sí, un Netflix del básquet donde se pueda pagar una cuota mensual y puedas ver todo el baloncesto que quieras, cuando quieras y como quieras. Todo el mundo habla de Narcos y ni ha salido ni va a salir en abierto. El problema no es la tele, el problema es que el producto aburre. Y tenemos que acostumbrarnos a pagar por las cosas. Y si queremos cosas buenas, cosas finas, hay que pagar más. Este mundo funciona así.



Y el modelo de competición es básico. Yo propongo que la gran atracción sea una Superliga europea (como la actual, pero sin que los equipos jueguen simultáneamente sus ligas domésticas) con un número de equipos que ya determinaríamos pero superior al que ahora disfrutamos, que tendría una liga regular intensa y condensada a la que le seguirían unos PlayOff. Claro, chaval, no dejes de leer, que ya sé que vas a decir que no me estoy inventando nada. Ya lo sé. Solo hay que coger todo lo que ya existe y organizarlo bien. Mi idea es que después de esta liga regular haya dos playoff: uno por ganar el título y otro por no descender. Sí, con ascensos y descensos también. Podemos debatir si el PlayOff por el título termina en una Final4 o no, ya que me parece muy atractivo el modelo actual pero también me gusta que los dos mejores equipos del momento jueguen siete partidos entre ellos por decidir quién es el mejor.

Habría dos parones durante el curso: uno para jugar la Copa (que por fin dejaría de ser del Rey para ser, no sé, la Copa del BCE) y otro para el AllStar. Dos fines de semana de locura cada año en una ciudad europea diferente. La Copa por supuesto la vamos a copiar de la que ya tenemos: los ochos mejores clasificados la jugarían en un torneo del KO en cuatro días consecutivos. Y en el AllStar podemos montar el circo que se nos antoje, y quizá hasta podamos inventarnos algo que no sean concursos de mates y triples. Un poquito de I+D, no lo voy a pensar todo yo.

De manera paralela e independiente a todo esto creo que sería bonito que se siguieran jugando las ligas en cada país con el aliciente de pelear por el ascenso a la SuperLiga. Pongamos que hay dieciséis países en el ajo. Los dieciséis campeones de cada liga doméstica se enfrentarían en dos PlayOff paralelos, donde los dos campeones ascenderían de categoría. Y dentro de cada país, a remar por hacer un producto que enganche a tu localidad, poco más. No esperéis que la gente se mate por consumir un Burgos-Murcia cuando van a tener cada semana a los mejores equipos de Europa jugando entre sí.



Todo esto yo intuyo que podría ser un producto más atractivo para todos. Y todos no es ese pueblo de Ciudad Real que ya no va a poder soñar con jugar en ACB. No. Eso ya pasó. Han sido años locos y ya está, fin. Yo creo que este modelo de competición de organización supondría un mayor atractivo para inversiones publicitarias, además de la pasta que nos todos dejaremos en el Netfix del Básquet.

Para otro día profundizaremos en algo básico que debe ir de la mano de todo esto que os digo: desvinculación absoluta de clubes profesionales y cantera. Que no haya Real Madrid en cada categoría, solo en SuperLiga. Y que esté prohibido hacer acuerdos de vinculación de clubes de cantera. Y por supuesto, un draft. Si al final está todo inventado. Tenemos que dejar de intentar molar más que USA y fijarnos más en China. Si no puedes con el enemigo, cópiale.

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