20 de septiembre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un famoso periodista del corazón se cose la lengua para exorcizar sus demonios

Lydia Lozano contempla la escena con horror

Lydia Lozano contempla la escena con horror

El declive personal ha llevado a un conocido periodista a tomar una drástica decisión. Hace tiempo que no está bien y no consigue remontar el vuelo. Malos tiempos para quien ayer triunfó.

Durante años, Sergio Alis fue uno de los periodistas más activos de la televisión rosa. Formaba parte del famoso corrillo que María Teresa Campos tenía en las mañanas de Telecinco. Todo iba bien hasta que sufrió un revés personal. Su pareja le abandonó y, según él, se llevó su patrimonio. Al parecer, el periodista había delegado en esta persona la tarea de administrar sus finanzas.

De la noche a la mañana, Alis se encontró sin dinero, casa y trabajo. Algunos compañeros intentaron echarle una mano. Él lo agradeció. Sin embargo, no era suficiente. En Sálvame le reclamaron como colaborador pero tuvo que abandonar. Una tarde, tras acabar el programa, hubo que llevarlo a urgencias. No reaccionaba y su estado alarmó a los allí presentes.

Uno de los grandes problemas en la vida de Sergio han sido las pastillas para dormir. Tenía problemas para conciliar el sueño y acudió al médico. El medicamento que le recetaron funcionó al principio. Sin embargo, el periodista decidió incrementar la dosis sin control facultativo, algo totalmente desaconsejado siempre, y más tratándose de benzodiacepinas.

En cuestión de trabajo, Sergio Alis no consigue remontar el vuelo. Difícil colocar a alguien que a veces presenta problemas de desorientación y balbuceos a la hora de expresarse. Este paro forzoso ha hecho que el periodista se hunda a nivel anímico, lo que ha desembocado en un alarmante aumento de peso.

Pues bien, para acabar con el sobrepeso, Alis ha decidido someterse a una operación, apadrinada por Sábado Deluxe, que consiste en implantar una malla adelgazante sublingual. El procedimiento se basa “en una especie de gasa rígida que se grapa o cose en la parte superior de la lengua. Cuando se mastica un alimento, la malla se desplaza y entonces pellizca y tira del músculo causando un dolor insoportable. El malestar es un recuerdo y una flagelación, por lo tanto, lo único que se puede ingerir es líquido”, explicaron en El País.

En la mencionada publicación, Álvaro Israel Pérez Vega, comisionado de Operación Sanitaria de la Cofepris, declaró sobre el procedimiento al que se ha sometido Sergio Alis: “No sigue ningún protocolo de investigación garantizado por ninguna autoridad sanitaria del mundo. Su efectividad no está comprobada y pone en peligro la salud del paciente”.

Desde Esdiario hemos querido conocer la opinión de David Sanz, prestigioso cirujano plástico que forma parte del cuadro médico de Hospital Valle Hebrón. Así piensa el doctor sobre la implantación de la malla sublingual: “Me parece una barbaridad. Aunque pueda cumplir temporalmente el objetivo de la pérdida de peso, sino se cambian los hábitos de alimentación, y si no se entrena el esfuerzo y la voluntad, el efecto rebote está asegurado”.

El doctor Sanz considera como peligroso el procedimiento: “Yo no lo he hecho nunca, ni lo haré. Cuando lo vi anunciado, me pareció terrible. Al fin y al cabo es un cuerpo  extraño que tienes en la boca. Imagínate que los puntos se sueltan y se va para atrás la laringe, el desenlace podría ser fatal”.

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