05 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El PNV quiere convertir la final de la Copa del Rey en su Perpiñán vasco

El portavoz del PNV, Aitor Esteban

El portavoz del PNV, Aitor Esteban

Los dirigentes de la formación nacionalista abogan por transformar el partido de fútbol en un acto de reivindicación nacionalista con camisetas vascas exigiendo una selección propia.

El PNV quiere convertir la final de la Copa del Rey entre el Athletic de Bilbao y la Real Sociedad en un nuevo acto de reivindicación del nacionalismo vasco. Ya lo avanzó su líder Andoni Ortuzar, pero ahora su portavoz en el Congreso, Aitor Estaban, ha ido un paso más allá.

Así, el portavoz vasco quiere que el encuentro sirva para exigir al Gobierno y a las autoridades deportivas el reconocimiento la selección vasca, por lo que ha asegurado que "a mí lo que me gustaría es ver que los dos equipos, Real y Athletic, salieran con la camiseta de Euskadi para decir que les gustaría que Euskadi compitiera a nivel internacional y compitiera en la Eurocopa y en próximas competiciones", ha afirmado.

 A su juicio, esa decisión serviría "para reforzar lo que quiere este pueblo" ya que, "por encima de ideologías, en eso nos íbamos a poner de acuerdo". "Y tampoco se rompe España ni el Estado... sería una manera de encauzar las reivindicaciones nacionales de este país y reconocernos como nación", ha valorado.

Por ello, ha pedido a los deportistas que, aunque "es arriesgado", "se mojen" el próximo 18 de abril en La Cartuja de Sevilla, donde se disputará la final y, de esta manera, se impliquen para poder contar con su selección.

Ortuzar justifica los silbidos al Rey

De esta manera, Esteban sigue la senda marcada por su líder, Andoni Ortuzar de convertir el partido en un acto de exaltación nacionalista, cuando antes de conocer que contaría con dos equipos vascos aseguró que "sería una maravilla" y apuntó de forma irónica que "podríamos cambiar incluso el nombre y ponerle la Copa del Lehendakari".

Aún así, lo más grave llegó después cuando justificó los silbidos al Rey Felipe, asegurando que "no es un gesto demasiado educado, pero también demuestra un estado de opinión".

Además, añadió que "si la pitada es tan generalizada, igual hay que pensar en las razones del pitido, más en que si te gusta o no te gusta". Una afirmación que deja bien claras las posturas de la formación nacionalista que ha convertido este encuentro en un gran escaparate en el que lucirse, olvidándose de que solo es fútbol para trasformarlo en nacionalismo.

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