"Si mañana me toca a mí, quiero tener seguridad y protección"

La Ley sigue atascada con esas medidas de “te lo mando, pero no me haces ningún caso”. Como dato, en 2019 ya son 12 mujeres asesinadas y 9 huérfanos menores, y estamos en marzo...

Un año más llegó el 8M que fue un rotundo éxito en cuanto a la concentración de personas. Paro Internacional de Mujeres o Huelga Internacional Feminista, fecha que tiene su origen en 2018 cuando en el Día Internacional de la Mujer trabajadora se organizaron unas movilizaciones feministas por la lucha de los derechos de las mujeres de todo el mundo.

Según fuentes consultadas, se produjo la adhesión de más de 170 países. La lucha contra la violencia machista y la desigualdad de género tuvo como objetivo visibilizar la explotación de las mujeres en el ámbito del trabajo y las desigualdades en la vida cotidiana.

Me quedo con todas aquellas reivindicaciones que son objeto de la muestra de la pasividad de la sociedad (porque está paralizada) y que hay que cambiar. Me quedo con todas aquellas demandas que indican mejorar sí o sí sin excusas, o lamentos. Me quedo con todas esas personas valientes que luchan para erradicar la desigualdad y que ya están cambiando muchas cosas en sus municipios en aras de ser emprendedoras, de miras de futuro y por supuesto de esperanza.

Este año, en las principales capitales de provincia de España y resto de países del mundo, además de numerosas poblaciones, se hicieron actividades de todo tipo, que duraron toda la semana, encaminadas a visibilizar y a potenciar a las mujeres, a resaltar su labor diaria, a darles la confianza en aquellas herramientas útiles y realistas para poder salir del infierno, del vertedero del sufrimiento para ser independientes, únicas, competentes, tenaces, responsables, para afrontar cualquier obstáculo de la vida.

El día 8M salieron a la calle en una huelga multitudinaria magistral, apoteósica, dejándose las mujeres las cuerdas vocales en lemas, cantos, alegorías, peticiones, críticas, solicitudes y en demandas de un auge mágico de unión brutal y que una vez más demuestra que las mujeres estamos unidas con todas aquellas personas que quieren compartir nuestro honor, nuestro orgullo, nuestra fuerza, nuestro trabajo en un color purpura de tipo “Purple Rain” de Prince (Emblemático), una lluvia purpura de personas.

Cada vez son más los hombres que se suman a esta lucha por la igualdad, cada vez más hablamos de todo tipo de personas en la totalidad de su conjunto sin incidir en el género. Las personas.

Pero desgraciadamente, como cada día, mientras todo esto estaba ocurriendo de forma vertiginosa, en un domicilio de Madrid, una mujer octogenaria estaba siendo asesinada por su marido de un tiro de escopeta, justo el mismo día 8 (en la vejez obviamente también hay violencia de género).

El sábado noche, otra mujer en Estepona (Málaga), la cual recibió más de 10 puñaladas. Gente impresionada con esta violencia desmesurada de novela negra de Sin City. Y por si no tuviéramos ya bastante, el Domingo asesinaron a otra mujer en Valga (Pontevedra) de un disparo en el pecho, y seguimos, con órdenes de alejamiento o sin ellas, con antecedentes o sin antecedentes, con detenciones y a veces sin ellas, pero los dramas se siguen acumulando como si el mal evolucionara con los tiempos, como si la violencia fuera un virus que se transmite en el aire.

La Ley sigue atascada con esas medidas de “Te lo mando, pero no me haces ningún caso”…, y vemos como muchas personas dedicadas a la seguridad de las personas siguen sin medios, sin gente, sin coordinación para potenciar debidamente la protección. Hartos de demandar cosas para poder trabajar.

Fin de semana negro en la historia de la Violencia de Género o especialmente Machista, o familiar como dirían algunos, todo cuando el mundo se estaba movilizando precisamente para eso, para evitar que nos asesinen, para mejorar la existencia justa de las personas. Exigiendo métodos, formas, planes, estrategias, metas o acciones que mejoren las leyes y las medidas de seguridad.

Muchos especialistas en la temática llevan años exigiendo cambios en la Ley, medidas más serias y eficaces contra los violentos, y no solo es opinión de las policías de España, también lo son de expertos, historiadores, criminólogos, abogados, fiscales, jueces, tertulianos de la calle, periodistas, médicos, tus vecinos… ¿Y las mejoras para cuándo?... Parece una canción de parodia de los Morancos que suele ser más inteligente que graciosa.

Como dato, en 2019 ya son 12 mujeres asesinadas y 9 huérfanos menores, y estamos en marzo…

En las manifestaciones se pudieron ver distintas pancartas, pero una me llamó especialmente la atención “SI MAÑANA ME TOCA A MI, QUIERO SER LA ÚLTIMA”.

Aunque original ese cartel y mensaje súper directo, yo lo cambiaria…”Si mañana me tocara a mí, espero que la sociedad me resuelva el problema”, “Si mañana nos tocase a alguna mujer, espero que la sociedad sea estricta con los violentos y actué antes de que me mate”… y podríamos seguir. Es hora de parar esa evolución del mal. Es la hora de poner especial atención.

Sabemos que las situaciones son diversas, distintas, complicadas, que el análisis de la realidad en muy difícil de cada caso… pero podemos empezar a mejorar, podemos empezar analizar, podemos empezar a trabajar.

Felicidades a todas aquellas mujeres que salimos a decir “Basta ya”.

*Grupo EmeDdona.

 

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