11 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Europa pone a Sánchez firme: le da dinero para un año y sin alegrías

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

España tendría acceso a 140.446 millones de euros de los cuales 77.324 millones serían transferencias directas y el resto como préstamos a devolver.

Europa no es un pozo de dinero sin fondo y por ello no está dispuesta a que Sánchez dispare el gasto. Por ello, en la propuesta de la Comisión Europea para relanzar la economía tras la pandemia de coronavirus, España dispondría de 77.324 millones en transferencias directas.

Por su parte, tendría acceso a un montante total de 140.446 millones de euros del fondo, de los cuales 77.324 millones llegarían a través de transferencias directas y el resto, 63.122 millones, como préstamos a devolver, según Europa Press.

 

 

 

Esta cantidad supone que Sánchez tendrá que ajustar las cuentas públicas para evitar un brutal aumento del déficit, algo que de momento no está en su agenda, mientras que sí aboga por una subida de los impuestos generalizada para intentar sanear las arcas del Estado.

Además, para recibir el dinero, todos los gobiernos tendrán que presentar su propio plan de recuperación que demuestre que seguirán las directrices marcadas por la UE que establece que el dinero será invertido para llevar a cabo una la transición ecológica y digital. Un proceso de renovación estructural que España deberá llevar a cabo de forma obligada.

750.000 millones para repartir e Italia es el país más beneficiado

En total, el Ejecutivo comunitario plantea a los Estados miembros un plan de reconstrucción de 750.000 millones de euros que sería canalizado a las capitales sobre todo a través de subsidios, unos 500.000 millones.

Por su parte, Italia será el país más beneficiado ya que que recibiría un total de 172.745 millones de euros, de los cuales 81.807 millones serían subvenciones no reembolsables y el resto, créditos.

El reembolso de estos créditos empezaría a partir de 2028 y para costearlo la Comisión propone introducir nuevos impuestos, como un tasa al carbono en frontera, o una tasa digital o a la operación de grandes empresas en la UE.

Se trata, sin embargo, de una propuesta de Bruselas que ahora debe ser discutida por los jefes de Estado y de Gobierno y acordada con el Parlamento Europeo, por lo que las cifras podrían cambiar en el acuerdo final para el plan de reconstrucción, aunque esperan que esté en marcha a partir de septiembre.

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