29 de mayo de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Miguel Ángel Aguilar destroza a Irene Montero por su falta de rigor y deslealtad

Miguel Ángel Aguilar, muy duro con Irene Montero.

Miguel Ángel Aguilar, muy duro con Irene Montero.

Lo de la ministra de Igualdad se ha convertido en un expediente X incluso para periodistas que no siempre fueron tan críticos con ella y con su partido. De "malevolencia" para arriba.

En medio de la crisis del coronavirus este miércoles Miguel Ángel Aguilar se encarga de otra crisis no menos agresiva dentro del Gobierno entre los dos partidos de coalición.

En su columna de VozPópuli asegura que el Gobierno fue convocado en Quintos de Mora con la esperanza de que en unas horas de convivencia pudieran surgir "encuentros espontáneos que favorecieran los roces que hacen cariño, amistades inéditas entre capuletos y montescos". Sin embargo, "pronósticos tan idílicos quedaron, allí mismo, rotos según cuentan últimos viajeros llegados de aquel enclave toledano". 

El caso es que "Irene Montero, queriendo llamar la atención y apoderarse del 8-M, sacó del bolso su propuesta de Ley de Libertad Sexual, en torno a la cual se fueron arracimando los titulares de Justicia, Juan Carlos Campo; Defensa, Margarita Robles; Interior, Fernando Grande Marlaska, los tres Magistrados prestigiosos, los cuales señalaron deficiencias que llegaban al esperpento".

Diferencias que se hicieron visibles para el público poco después y que generaron que salieran Pablo Iglesias y Pablo Echenique a defender a "su dama" tachando de "machistas frustrados a quienes objetaban el borrador del anteproyecto de Ley". 

Muy duro, Aguilar señala que "estaba fuera de dudas que era deber de la vice revisar semejante bodrio remitido por la titular de Igualdad, para enmendar la falta de coherencia gramatical y del mínimo rigor exigible en materia penal" y que "por hacerlo, Unidas Podemos la haya cuestionado públicamente es una deslealtad".

Aunque también matiza que el hecho de que la vicepresidenta primera y ministra de Presidencia y relaciones con las Cortes, Carmen Calvo, apareciera de improviso en los desayunos de RTVE y mandara parar poniéndose de parte del ministro de Justicia Juan Carlos Campo subió la tensión PSOE-Podemos. 

Para Aguilar, "el desempeño de Carmen Calvo, acusada de parcialidad y tildada de inválida para cualquier mediación que fuere necesaria entre las fuerzas que componen el Gobierno, estaba cuestionado en la opinión pública por la malevolencia de Podemos".

Y fue por eso, arguye, que "al ser interrogada desde la asunción de esos supuestos en los desayunos de RTVE, su respuesta, tras la negativa frontal a que su labor mereciera cualquier objeción, la remató proclamando que gozaba de la confianza absoluta de Pedro Sánchez, lo cual vino a transparentar debilidad".

Vamos, como "si la fuerza política de cada uno de los miembros del Gabinete hubiera de medirse en Unidades de Cariño Sanchista (UCS)".

Otra cosa diferente, concluye, es  que la convocatoria de la Comisión de Seguimiento del Pacto de Coalición la próxima semana traiga causa del mayor coeficiente de rozamiento entre el Partido Socialista y Unidas Podemos a propósito, por ejemplo, de la política de inmigración, la ley de libertad sexual, la guía laboral del coronavirus o la pugna de egos revueltos.

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