28 de febrero de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

LG G8s, el móvil prestidigitador

El último lanzamiento del fabricante coreano es un terminal de alta gama que gracias a su funcionalidad Air Motion, permite interacciones con apps sin necesidad de tocar la pantalla.

LG sigue su camino para convertirse en un jugador de relevancia en el mercado de los teléfonos inteligentes y competir de poder a poder con Samsung y Apple, y para ello su estrategia es la de la diferenciación. Con la tecnología que tiene a su alcance el potencial era muy grande, y sus terminales son cada vez más atractivos. El LG G8S ThinQ Smart Green llega con un “arma secreta” bajo el brazo, un tercer reconocimiento biométrico que permite leer la palma de la mano a modo de desbloqueo y la posibilidad de manejarlo sin tocar la pantalla.

Su estética es continuista con el resto de la familia G y V, con lo que la marca está consiguiendo una personalidad para sus teléfonos, y el cristal y el metal con acabado en brillo son los materiales utilizados. En la pantalla, p-oled de 6,2 pulgadas, el notch delantero sigue presente, una necesidad para la cámara que se encarga del Air Motion, el control por gestos en el aire. Sus 15cm de alto y 180 gramos de peso le hacen suficientemente manejable, y su grosor está en la media de la competencia, y la principal crítica de usabilidad llega por la posición del botón de encendido en el lado derecho, ya que está demasiado arriba.

 

A nivel de procesador, el corazón de la máquina, el LG G8s ThinQ integra el procesador más potente de Qualcomm, el Snapdragon 855, con 6 GB de RAM, 128 de ROM y posibilidad de ampliar hasta 2 GB con microSD. Es una configuración de gama alta que mueve con fluidez cualquier aplicación o juego sin apenas retardos. En el software, al Android 9.0 Pie LG añade su capa UX, que modifica la estructura y añade algunas apps propias para que el teléfono venga ya con Facebook o Amazón por ejemplo. Respecto a los accesos rápidos, con el que más interactuaremos será con el asistente de voz de Google, que tiene una tecla directa en el lado izquierdo y puede activarse involuntariamente de manera recurrente. Se puede desconectar. 

Gracias a la cámara Z, que LG ha rebautizado como sensor Time of Flight (ToF), que en este caso se emplea para el desbloqueo y la interacción por gestos aéreos, el LG G8 ThinQs se puede desbloquear de 4 maneras distintas: código, huella, reconocimiento facial y lectura de la palma de la mano. Los tres primeros funcionan a la perfección, pero la lectura de la palma requiere de más adaptación por parte del usuario, probablemente por falta de costumbre de donde colocarla. Respecto a las funciones con gestos, se puede capturar la pantalla y controlar las reproducciones multimedia y las llamadas. También las alarmas y los accesos rápidos. Es una cosa más efectista que práctica por el momento, pero se trata de un buen punto de partida.

 

A nivel de fotografía el LG G8 ThinQs llega con 5 cámaras, 3 traseras más las dos frontales, así que entra de lleno en “primera división en este apartado”. La app de cámara ha actualizado además algunas funciones para hacerse más sencilla e intuitiva. Dispone de modos automático, retrato y manual, modo estudio, cámara lenta, triple shot, steady cam y modo nocturno. Para el sonido usa la pantalla como altavoz y tiene otro externo, y consigue un sonido envolvente muy satisfactorio para cualquier contenido audiovisual.

El LG G8s ThinQ viene con una batería de 3.550 mAh que según el fabricante consigue una autonomía media en torno a las 22 horas con unas 8 horas de pantalla activa, lo que nos da margen para tirar todo el día con el móvil sin problema. El software de LG mima además bastante el consumo y da mucha información al respecto. Además, la carga rápida promete apenas 1h y 10 minutos para recuperar su máxima capacidad. Un producto distinto con mucha personalidad y potencial.

Comenta esta noticia
Update CMP