15 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El PP negocia con Vox para que "ceda" a Cs un puesto en la Mesa del Congreso

"Tenerlo en la Mesa -a Cs- ayudaría a liberar la presión de Vox sobre nosotros", razonan los populares. García Egea mantiene conversaciones en paralelo con ambas formaciones.

 

 

No habrá, a priori, sorpresas en la constitución de la Mesa del Congreso. El Partido Popular dará a Vox la representación que le corresponde como tercera fuerza política. La cuestión es si el PP permitirá la entrada de Ciudadanos o no a costa de Vox.

Vox no parece dispuesto a ceder uno de sus puestos por lo que la decisión queda en manos de Casado y los suyos. Y sigue habiendo “intenso” debate interno entre los populares.

Aunque Vox niegue que haya negociaciones, fuentes del PP aseguran que “se está negociando”. Las conversaciones las lleva Teodoro García Egea, el secretario general del partido, “en absoluto secreto”.

No habrá “cordón sanitario” a Vox

Lo que ya está claro es que el PP no va a entrar en el juego (“trampa”, según algún dirigente popular) del “cordón sanitario” a Vox. Casado lo dejó públicamente claro la semana pasada.

Con todo, sigue habiendo opiniones encontradas. Hay “cierto” consenso en ello, señala un dirigente del partido. Lo que, de acuerdo con otras fuentes consultadas, indica que no todo el mundo está de acuerdo en incluir a Vox en la Mesa.

Sabido es y publicado está que la expresidenta del Congreso, Ana Pastor, prefiere a Ciudadanos, pero eso obligaría a un pacto “poco fiable” con el PSOE para ampliar a tres los miembros del PP. Hay quien recuerda estos días en Génova, a modo de dardo, que “la moción de censura contra Rajoy salió, también, gracias a la rapidez con la que Pastor convocó la sesión; retrasarla hubiera dado opciones a que fracasara”.

“La izquierda y sus medios afines marcan siempre el debate y nosotros siempre tenemos voluntarios que se lo compran”, señala una fuente del PP a ESdiario. “Dejar a Vox fuera de la Mesa con 52 diputados es absolutamente antidemocrático”. “Otra cosa es que no esté claro qué le corresponde en la Mesa con esos 52 diputados”. Y aquí empiezan las conjeturas y las conversaciones para incluir o no a Ciudadanos.

Ciudadanos sí, Ciudadanos no

De los nueve miembros de la Mesa, cinco corresponden a la izquierda y cuatro al centro derecha. El PP tiene asegurados dos. Los otros dos del bloque, pueden ser de Vox o repartirlos: uno Vox y otro Ciudadanos.

En Vox recuerdan que en la pasada legislatura se les dejó fuera con 24 diputados y que no tiene sentido, por tanto, que Ciudadanos vaya a entrar ahora con 10. Pero en la dirección del PP hay quien piensa que Vox tampoco puede estar, con 52 escaños, al mismo nivel que el PP que tiene 89. “Eso nos iguala injustamente”, señala una fuente popular.

Un galimatías numérico que tiene también su sentido político: “Es mejor tener a Cs para no depender de Vox en la Mesa”. En el PP tienen claro que Abascal y los suyos van a tener como objetivo no solo a Sánchez; también al PP.

Vox sí está negociando con el PP

Así las cosas, fuentes de Vox señalaban este domingo: “No hay nada que negociar”. Vox quiere dos representantes.

Pero si, como fuentes del PP aseguran, “se está negociando”, la pregunta es: ¿Qué se está negociando?

Para forzar las conversaciones con el PP, Vox ha sacado a colación un elemento de presión externo al Congreso: los presupuestos de Andalucía y Comunidad de Madrid, pendientes de aprobarse.

Quienes conocen, de todos modos, la vida parlamentaria saben que, pese al maximalismo inicial de Vox, hay margen para la cesión de uno de sus puestos en la Mesa a cambio de otras posiciones relevantes en Comisiones.

En la decisión del PP hay calado estratégico. El partido se debate entre su viaje al centro (que Ciudadanos va a dejar más huérfano aún) y el aliento de Vox en su nuca.

En las plantas altas de Génova, se da ya casi por desahuciado a Ciudadanos, pero por ahora la orden es “no hacer leña del árbol caído” ni empujar a que caiga del todo. “Tenerlo en la Mesa ayudaría a liberar la presión de Vox sobre nosotros”.

La decisión, de Pablo Casado

Muy al modo de Rajoy, Casado ha ido escuchando estas semanas opiniones sobre este asunto y otros en relación a las líneas estratégicas que ha de adoptar el partido respecto a Vox y a una posible desaparición paulatina de Ciudadanos.

Y escuchados todos, Casado es quien decidirá. El PP sigue siendo un partido presidencialista. Su decisión, con toda probabilidad, ya estará tomada para la reunión del Grupo Popular este lunes en el Congreso.

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