¿Será el Rey Felipe VI el siguiente en irse de España?

Cuesta entender la "flojera" de Zarzuela en este asunto, sinceramente. De sobra son conocidas las presiones del Gobierno para forzar la salida de Don Juan Carlos de palacio.

El Rey emérito abandona España y el Rey Felipe VI aplaude su decisión. Don Juan Carlos de Borbón no está ni siquiera imputado. Espero Majestad que ahora que celebra la decisión de su padre, no tenga que lamentarlo en el futuro. Quizá los que piden con tanta euforia que se marche Don Juan Carlos pronto solicitarán que usted siga el mismo camino. Pero ¿por qué no se ha respetado la presunción de inocencia? Cuesta entender la "flojera" de Zarzuela en este asunto, sinceramente. De sobra son conocidas las presiones del Gobierno para forzar la salida de Don Juan Carlos de palacio, pero excesivo parece el exiliar al monarca con tanta rapidez.

La decisión de Felipe VI aceptando la marcha de su padre al extranjero fortalece a los que quieren derrocar la monarquía. No tendrán bastante con la "huída" de Don Juan Carlos y pedirán la extinción de la monarquía, como ya han hecho Pablo Iglesias y Gabriel Rufián. Es cuestión de tiempo y honestamente no parece que Felipe VI esté salvaguardando la institución, sino más bien dando la razón a los que quieren instaurar una República, con claro atisbo de bananera.

Es difícil, muy difícil aguantar la presión a la que se ha visto sometida la Casa Real en las últimas semanas. Las informaciones sobre los "presuntos" negocios del Rey Emérito han sido constantes, pero básicamente basadas en el testimonio de Corinna Larsen y hay que recordar que el fiscal suizo investiga a la princesa alemana.

¿Dónde irá Don Juan Carlos? Es una incógnita de momento, pero sería bueno preguntarse qué sucedería si al final todas las acusiones son fruto del despecho de una señora hacia el monarca.

Resulta difícil entender que el Rey tenga que abandonar su país sin ni siquiera haber sido imputado y tengamos la santa paciencia de aguantar a un Comité de Científico falso, un Gobierno muy poco transparente, que basa sus decisiones durante la pandemia en no sabemos qué criterios y que no haya habido ni una sola dimisión.

Destaca el Gobierno la "ejemplariad y transparencia de Felipe VI" y resulta irónico alabar justamente de lo que más ha adolecido el Ejecutivo en la gestión de la crisis. Transparencia y ejemplaridad han brillado por su ausencia desde el minuto uno y  ya llevamos cinco meses.

En este país, no todos somos iguales y si no que se lo pregunten a Don Juan Carlos. Los privilegios disfrutados en su condición de rey durante 40 años de poco le han servido a su vejez. Se va por la puerta de atrás y prácticamente con el trato de delincuente. Un poco desmesurado, sinceramente.

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