Casado se encomienda a Santamaría en Valencia

Casado y Santamaría se saludan

Casado y Santamaría se saludan

Pablo Casado tiene que despejar en los próximos días los candidatos a las alcaldías de Madrid y Valencia. El nuevo líder del PP ha asumido la decisión de los alcaldables.

Con el inicio del preelectoral curso político, el PP despejará  quién será el cabeza de cartel al Ayuntamiento de Valencia. Esta es la gran incógnita que mantienen los populares en sus listas y, al mismo tiempo, la esperanza a que se aferran para obtener un buen resultado en los comicios autonómicos y locales de 2019. 

Recuperar la alcaldía de Valencia junto con Madrid es el reto que tiene Pablo Casado en el horizonte. Antes, no obstante, amagan las andaluzas donde el PP se juega mantenerse como segunda fuerza política ante el empuje de Ciudadanos.

La primavera horribilis del PP dejó fuera del tablero político a Cristina Cifuentes y Mariano Rajoy, por este orden. Las previsiones y estrategias han quedado fulminadas por la fuerza de los acontecimientos que han llevado a una renovación inimaginable en un partido "previsible" durante la etapa Rajoy. Por de pronto, el calendario de proclamación anunciado para antes de verano se ha pospuesto y, además, todo apunta a que no será la persona que Isabel Bonig, presidenta regional, tenía en mente para tratar de arrebatar a Compromís la vara de mando. Por si había alguna duda, el entorno de Casado ha dejado claro que será él quien tenga la última palabra en la elección. Otra cosa distinta es que se traslade que el alcaldable cuenta asimismo con el visto bueno de Bonig.

¿Quién será el elegido? Algunas pistas se han esbozado en las últimas semanas. En principio se renuncia a un referente social. El presidente de Cáritas (Nacho Grande) e incluso del máximo dirigente del Levante UD (Quico Catalán) han aparecido en las quinielas, en alguno de estos casos a su pesar.

Casado defiende que es fundamental trasladar que el partido ha iniciado una nueva etapa. Bajo esta idea de renovación quedarían "inhabilitados" políticamente varios aspirantes o, al menos, parece un buen recurso para adelgazar la lista. El actual portavoz municipal, Eusebio Monzó, único de los diez concejales del grupo municipal que no está investigado por el asunto de los billetes de 500 euros, tiene además el "inconveniente" de no haber participado en el proceso que aupó al nuevo líder nacional del PP al mantener su condición de "independiente".

"Candidato a palos" y laboratorio de ideas

En los últimos días se ha recuperado como posible cabeza de lista a Esteban González Pons. A su favor juega el ser el político  con mayor popularidad en Valencia. Ello no significa que sea el de mayor tirón electoral. El eurodiputado, con recorrido en Valencia y que fue consejero en el Gobierno de Francisco Camps, ha trasladado tanto en la etapa Rajoy como en la Casado que desea seguir en Bruselas un mandato más. Por lo tanto, su hipotética nominación sería interpretada como un "candidato a palos".

Todo lo contrario que Luis Santamaría. El diputado autonómico y presidente de la gestora del PP en la ciudad de Valencia, por decisión de Bonig, ha expresado su total predisposición a ser el alcaldable. Y, por si faltaba algo, Santamaría se la "jugó" en favor de Casado en las primarias cuando la dirección de Bonig apoyó a Sáenz de Santamaría.

Luis Santamaría, recompensado con un puesto en la junta directiva, en principio llevaba trabajando más de dos años una estrategia para recuperar votos en los diferentes distritos de Valencia. Un singular laboratorio de ideas.Durante este tiempo se ha reunido con decenas de colectivos sociales para conocer sus inquietudes y aportar sus propuestas a su programa electoral. También ha organizado una red de informadores y de personas de contacto que le transmiten continuamente deficiencias, problemas y demandas de cada barriada. Todo esto lo ha trasladado a un documento que aún no ha visto la luz, entre otros motivos, por el escaso interés mostrado por su jefe de filas.

Santamaría, Luis, ha logrado situarse en el corazón de la estrategia de Casado para recuperar Valencia. En principio reúne varios de los condimentos exigidos: es fiel a Casado, representaría la renovación y asegura contar con un proyecto de ciudad para enfrentarse a Compromís y Ciudadanos. También cuenta con el respaldo de una gran parte de los afiliados de la capital autonómica y de los presidentes de distrito, con quienes contaría para configurar su candidatura en el caso de resultar designado alcaldable. Santamaría ha pasado de ver cómo sus opciones se reducían progresivamente durante el primer semestre del año a convertirse, a día de hoy, en uno de los grandes favoritos -sino el principal- a encabezar la lista del PP al Ayuntamiento de Valencia en 2019. 

En el resto de los principales municipios de la Comunitat, el PP tiene claro sus números uno, en  Alicante (Luis Barcala), Castellón (Begoña Carrasco), Elche (Pablo Ruz), Orihuela (Emilio Bascuñana)y Benidorm (Toni Pérez).  Prácticamente todos fieles a Casado. 

Comenta esta noticia
Update CMP