24 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El plan real: Podemos quiere gobernar en Cataluña con Iceta y Junqueras

En la foto sobra uno, el dimitido Doménech, y falta otro: Miquel Iceta. Con Sánchez y Junqueras siempre detrás.

En la foto sobra uno, el dimitido Doménech, y falta otro: Miquel Iceta. Con Sánchez y Junqueras siempre detrás.

La hoja de ruta comienza por los presupuestos, vitales para Sánchez, pero no termina ahí: se trata de consolidar una alianza de PSOE, Podemos y Esquerra para la Generalitat... y Moncloa.

 

 

El intercambio de apoyo presupuestario, ora para el Gobierno de España, ora para la Generalitat; ocupa la agenda oficial de Pedro Sánchez -a través de su peculiar enviado, Pablo Iglesias- y del independentismo.

Pero siendo esto crucial, hasta el punto de que sin unos PGE para 2019 el presidente socialista se quedaría sin argumentos para prolongar la legislatura, hay otra razón más que explica el inminente encuentro en prisión del líder de Podemos con su homólogo en ERC, Oriol Junqueras.

Los presupuestos son cruciales, pero un primer paso: el objetivo es llevar a la Generalitat y a La Moncloa un pacto similar

Y no es otra que recorrer el camino para, tras las próximas Elecciones catalanas, romper definitivamente el matrimonio mal avenido entre Puigdemont y Junqueras, entre la vieja CiU y Esquerra, y trabar una nueva alianza con reflejo ya en Moncloa: la de Podemos -con su filial de los comunes de Ada Colau- con el PSOE-PSC de Miquel Iceta y la propia ERC.

Es decir,elevar a presidente de la Generalitat a Oriol Junqueras o a quien él señale, si sus problemas judiciales se impiden; y consolidar con ello de paso un pacto que ya llevó a Sánchez a La Moncloa con su moción de censura a Rajoy respaldada por la totalidad del separatismo.

Monedero lo va contando

En Podemos lo reconocen sin ambages en sus reuniones internas, y algún fundador como Juan Carlos Monedero incluso lo proclama en público, aunque el radar informativo no lo haya captado al hacerlo en foros limitados y no en medios de comunicación de masas. Pero el proyecto existe, es de largo plazo y tiene un eco en Barcelona y otro en Madrid con un reparto de papeles con el que se intenta cuadrar el círculo.

 

 

De un lado, Sánchez auxiliando al Rey tarde y con la boca pequeña después de ver cómo el nacionalismo y Podemos lo despedazan; para no pasar por un simple deudor de quienes le elevaron a la presidencia, dañando así su proyección en toda España.

No se habla de indultos en público, pero es evidente que están en la agenda... si el Gobierno actual sigue tras unos comicios

Y de otro, Pablo Iglesias cosiendo una alianza autonómica y nacional sin Puigdemont y sus restos que ayude a conservar o lograr los dos gobiernos. Una tarea compleja, pero absolutamente en marcha desde hace semanas que tiene una tarea pendiente de la que nadie habla claramente pero ha aparecido en los discursos, desde hace tiempo, de dirigentes como Iceta o el propio Iglesias: indultar a los cabecillas del procés, cuando sus sentencias sean firmes si son condenatorias.

 

Mientras, acordar los presupuestos y perfilar la hoja de ruta a medio y largo plazo ocupa las agendas más discretas de todos ellos. La operación, con discreción, va viento en popa y las discusiones públicas entre todos ellos son más una cortina de humo para preparar al personal en lo que, si les sale todo bien, terminará ocurriendo.

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