28 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La campaña contra Madrid invita a Ayuso y al PP a pensar en nuevas Elecciones

Isabel Díaz Ayuso, este verano

Isabel Díaz Ayuso, este verano

La presión de la izquierda, capitaneada por Sánchez, y las dudas de Ciudadanos, invitan a no descartar nada para liberar a los "rehenes" madrileños de una coacción política.

 

Dado que la “cogobernanza” entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid se ha convertido en un capítulo más de la inacabable serie de televisión que Iván Redondo rueda en La Moncloa, resulta impredecible saber qué va a suceder en una región que, gracias a la obsesión de Pedro Sánchez y sus estrategas por derrocar a Isabel Díaz Ayuso, ha convertido a millones de madrileños en rehenes. 

Son esos trabajadores que madrugan, comerciantes a quienes no les cuadra la caja y hosteleros que se acuestan cada noche con el fantasma del cerrojazo definitivo a sus negocios quienes no pueden más observando aterrados las maniobras de sus responsables políticos.

Ante la actitud del delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, que ocupa su despacho público para ejercer en realidad de líder del PSOE madrileño, comprueban apesadumbrados, en estos días de “apartheid”, cómo el Gobierno de Sánchez no deja de poner zancadillas al equipo de Ayuso.

La última, rehuyendo sus responsabilidades al mando de los policías y guardias civiles que velan por la normalidad en las entradas y salidas a la capital. Hasta alguien tan poco dado al ruido como el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, le ha exigido que se deje de “escapismos”. 

Mientras tanto, el inefable ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha vuelto a escenificar, con la enésima reunión, su “tutela” y “asalto” a las competencias autonómicas. Eso sí,  sin aportar medida alguna de utilidad a los expertos de la Puerta del Sol.

 

Hablar que van a seguir hablando. Llama la atención que la portavoz de La Moncloa, María Jesús Montero, haya exigido a las autoridades madrileñas, tras el Consejo de Ministros de este martes, que “escuchen a los que saben”.

Paradójicamente lo ha hecho justo en el día en que ha quedado demostrado que Sánchez desoyó en febrero once informes de expertos e instituciones que le advertían de lo que se avecinaba con el Covid 19. Poca credibilidad tiene el “Gobierno progresista” para dar lecciones a los demás. 

Si Sánchez, Iglesias y Errejón siguen maniobrando y Aguado no se aclara; Ayuso deberá mover ficha

Pues bien, en este escenario digamos “kafkiano”, toda la aportación de la izquierda sigue siendo entretenerse en el perverso e inoportuno juego de la desestabilización.  La Comunidad que alberga la capital española se ha convertido en su “isla de las Tentaciones”.

Podemos y Más Madrid han vuelto a enarbolar en estas últimas horas la amenaza de la moción de censura contra Ayuso. Tarea a la  que se presta, una de cal y otra de arena, el líder socialista Ángel Gabilondo. Mal vamos cuando lo principal debería ser ocuparse de salvar vidas. 

También Ciudadanos, con Inés Arrimadas a la cabeza, sigue jugando a dos barajas. La actitud de los coaligados del PP en la autonomía madrileña refleja una llamativa falta de lealtad. Para qué se quieren enemigos con amigos así.

¿Y Aguado?

Si Pedro Sánchez, Pablo Iglesias e  Íñigo Errejón continúan maniobrando, e Ignacio Aguado no aclara de una vez por todas sus cartas, llegará el momento en el que Partido Popular no tendrá más remedio que mover ficha.

Se lo van a exigir los más de 6 millones de madrileños prisioneros en una batalla que lejos de ser sanitaria es, para Sánchez y Redondo, otra argucia política para aislar al principal partido de la oposición. 

Madrid, por expreso deseo del presidente del Gobierno, es un “purgatorio”. Inaceptable. Incomprensible. Sánchez ya ha demostrado en muchas ocasiones pocos escrúpulos. Pero hasta él debería saber que su “cacicada”, en la tierra donde vive y por la que salió elegido diputado, no se puede sostener por más tiempo sin condenar al hambre y la miseria a cientos de miles de familias.

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