02 de junio de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Mazazo para la Infanta Cristina donde más le puede doler en mitad de la crisis

La Infanta Cristina recibe una mala noticia sobre los permisos de su marido.

La Infanta Cristina recibe una mala noticia sobre los permisos de su marido.

Lo que le faltaba a la hermana del Rey Felipe por si no tuviera suficiente, como el resto del planeta, con la tremenda y dramática crisis sanitaria que asola el mundo entero. Malas noticias.

Por si no tuviera suficiente como el resto de ciudadanos del mundo con el drama de la crisis sanitaria del coronavirus, la Infanta Cristina acaba de recibir otra mala noticia en las últimas horas. Y es que la Audiencia de Palma ha revocado un auto del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Valladolid referente a Iñaki Urdangarin y ha dejado sin efecto la autorización de las salidas de prisión dos fines de semana al mes a un domicilio fijado por el interno.

Ahora que Doña Cristina y su marido comenzaban a recuperar en cierto modo la normalidad, el tribunal ha dictado un auto en el que estima un recurso de la Fiscalía contra una decisión del juzgado de Valladolid que permitía a Urdangarin salir dos fines de semana al mes de la cárcel de Brieva (Ávila), donde cumple una pena de 5 años y diez meses de prisión por malversación, prevaricación, fraude a la administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias en el caso Nóos.

Cabe recordar que el cuñado del Rey Felipe VI cumple condena en segundo grado desde enero. El 5 de marzo, el juzgado le autorizó un programa específico de tratamiento con salidas dos fines de semana al mes, en el domicilio a fijar previamente por el interno, aunque rechazó que pudiera viajar a Ginebra, donde residen su mujer y sus hijos, por lo que han estado viajando a Vitoria donde residen madre y hermanas del exduque de Palma. 

La Fiscalía recurrió el auto por considerar que la medida autorizada "supondría vaciar en parte de contenido" la condena dictada por la Audiencia de Palma, colocando a Urdangarin "en una situación de semilibertad, equiparable a un 'tercer grado encubierto', en una etapa temprana de cumplimiento". 

Urdangarin no habrá cumplido la mitad de la condena hasta dentro de un año y dos meses y ha disfrutado de dos permisos de cuatro y seis días respectivamente, según el fiscal, que alegó que autorizar "un programa específico de tratamiento" representa un "agravio comparativo" respecto al resto de internos en segundo grado.

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