02 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Margallo ajusta cuentas con Soraya con esta revelación sobre Mariano Rajoy

El exministro ya no se modera en público y desata toda su furia política contra Sáenz de Santamaría, con unas acusaciones que llegan incluso a Rajoy.

Margallo y Soraya nunca congeniaron. El rechazo político era recíproco y, sobre todo el primero, nunca puso especial interés en disimularlo. Que había cuentas pendientes era bien conocido, que ahora se ajusten y de manera tan rotunda y pública, no era tan previsible.

Pero el exministro de Exteriores no suele respetar el guión y, ejerciendo de verso suelto, lo ha hecho en su libro de memorias y en una entrevista en el ABC en la que no deja títere con cabeza. Especialmente si es de la de la exvicepresidenta del Gobierno, a la que acusa de haber minado incluso la confianza de Mariano Rajoy con los amigos que tenía en el Consejo de Ministros.

"Hubo un intento muy deliberado por parte de la vicepresidenta de ir eliminando a los ministros que eran amigos de Rajoy. Fue deteriorando esa relación, le intoxicó y le hizo creer que había una maniobra en su contra. Después, cuando apoyamos a Casado en las primarias, se volvió a enturbiar todo", explica sin ambages Margallo.

 

Y prosigue, explicando sus razones de esa inquina: "Las discrepancias que mantuve con ella fueron políticas, sobre temas que siguen sin resolverse. Se quedaron tres cuestiones pendientes: Cataluña, Gibraltar y la reforma institucional. Se tomaron caminos distintos a los que yo propuse. La vicepresidenta quiso ser la única, cuando debió haber una económica para De Guindos".

De cómo afectó todo ello a su relación personal con Rajoy, del que acabó distanciándose hasta el punto de apenas hablar ya, da cuenta una anécdota muy llamativa que revela cuando el periodista le pregunta por su trato actual con su antiguo jefe: "Yo estuve en el funeral de su padre y el me llamó cuando falleció el mío".

Mensaje a Casado

Por último, tampoco se corta a la hora de referirse al PP actual y, más en concreto, a su líder, Pablo Casado, al que apoyó en las Primarias al que propio Margallo se presentó sin demasiado éxito, cayendo a las primeras de cambio.

"Un partido que quiere ser de Gobierno debe ser claramente centrista, con distintas sensibilidades, no dejarse arrastrar por posiciones de partidos extremos y tener una posición bien definida. A Sánchez le interesa que la oposición sea Vox", sentencia.

 

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