La Junta de Andalucía pone freno a las agresiones a sanitarios con sanciones
El consejero de Sanidad pone en funcionamiento un Observatorio, en el que participan colegios profesionales, fuerzas de seguridad y sindicatos, entre otros, para atajar la violencia a los trabajadores del SAS.

El consejero Antonio Sanz, preside la sesión de constitución y puesta en funcionamiento del Observatorio de Agresiones a Personas Profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía.
Andalucía registró durante 2024 un total de 362 agresiones físicas y 1.504 no físicas, es decir, insultos o gritos, a profesionales sanitarios en los centros públicos, según los datos de la Junta. De ellas, el 47,48% ocurrieron en hospitales y el 52,52% en centros de Atención Primaria, una cifra que refleja la persistencia de un problema que la Administración andaluza quiere combatir con nuevas medidas de prevención y sanción.
Para ello, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha presidido la constitución del Observatorio de Agresiones a Profesionales Sanitarios de Andalucía, un órgano asesor creado tras la aprobación de su decreto el pasado septiembre. Sanz ha destacado que se trata de “un observatorio que muy pocas comunidades autónomas tienen formalizado” y cuyo objetivo es prevenir, analizar y sancionar la violencia hacia los trabajadores del sector sanitario.
El Observatorio estará formado por representantes de Sanidad, Interior, el Servicio Andaluz de Salud (SAS), los cuerpos y fuerzas de seguridad, como Policía y Guardia civil, así como los colegios profesionales sanitarios y los principales sindicatos —Satse, Sindicato Médico Andaluz, CSIF, CCOO y UGT—. Todos ellos aportarán información y datos “de calidad” para el seguimiento estadístico y la evaluación de las agresiones.
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Al respecto, el consejero Sanz ha defendido que la erradicación de las agresiones “debe abordarse de forma coordinada desde distintos ámbitos”, incluyendo la salud laboral, la prevención de riesgos y la seguridad interior en la Administración. “Y esto es lo que estamos haciendo desde ya con este Observatorio”, ha afirmado.
Tolerancia cero a las agresiones
En este contexto, el consejero ha lamentado la “brutal” agresión a una enfermera en el centro de salud de Torreblanca (Sevilla), ante la que ha expresado su “más absoluta condena” y ha reclamado “tolerancia cero” frente a estos actos.
Entre las medidas de seguridad ya en marcha, la Junta destaca el uso de nuevas tecnologías como el Sistema Auxilia, un sistema piloto que permite a los profesionales comunicar y solicitar ayuda antes de que una agresión llegue a materializarse. Actualmente, los centros sanitarios cuentan con más de 53.700 dispositivos de seguridad, entre ellos 4.400 cámaras, 35.000 avisadores en consultas y 7.500 alarmas individuales, que según Sanz tienen un efecto disuasorio y facilitan la respuesta rápida ante incidentes.
Sanitarios como autoridad y sanciones
Además, el Plan de Prevención y Atención a las Agresiones del SAS ofrece canales rápidos de comunicación, asistencia psicológica y asesoría jurídica a las víctimas. En 2024, los letrados del SAS realizaron 197 asistencias, con 94 sentencias condenatorias, de las cuales 34 fueron por delito de atentado, castigado con penas de entre doce meses y tres años de prisión.
Finalmente, el consejero ha anunciado que la Junta prepara un nuevo régimen sancionador, que “reconocerá la condición de autoridad pública del personal sanitario” e incorporará infracciones y sanciones específicas frente a las agresiones.