Montero tira de cinismo para esquivar la corrupción de Cerdán mirando a Almería

La vicepresidenta del Gobierno ha desviado la atención sobre la detención de los dirigentes del PP de la Diputación de Almería ante la pregunta de la portavoz del PP sobre las 'mordidas'

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una sesión de control al Gobierno.Europa Press

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El Gobierno presidido por Pedro Sánchez y su mano derecha, la vicepresidenta, María Jesús Montero, ha encontrado un filón para escapar en la sesión de control en el Congreso del escándalo del exdiputado y exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Este pasado martes, salía a la luz el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre el 'caso Koldo' en el que apunta que Santos Cerdán y su "entorno familiar" se beneficiaron de Servinabar, una de las empresas que habría resultado favorecida con los presuntos amaños de obra pública que investiga el Tribunal Supremo (TS), mediante el cobro de nóminas, alquileres de casas y una tarjeta de crédito.

Los socialistas cada vez están más acorralados pero, lejos de dar explicaciones, han optado por desviar la atención hacia otro caso de presunta corrupción, el 'caso Mascarillas', que tiene su foco en los máximos dirigentes del PP en la Diputación de Almería, después de la detención este martes del presidente de la institución, Javier Aureliano García, del vicepresidente, Fernando Giménez, y del alcalde de Fines, Rodrigo Sánchez (PP), junto con otras cuatro personas.

En este contexto, la vicepresidenta, ministra y secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, ha salvado las preguntas de la portavoz del Grupo Popular, Ester Muñoz, y del diputado del PP José Vicente Marí que le han reclamado explicaciones sobre el 'caso Cerdán' protagonizado por su compañero, ese por el que Montero ponía la "mano en el fuego" defendiendo su honradez poco tiempo antes de entrar en la cárcel, donde lleva interno de manera preventiva desde el mes de julio.

En lugar de contestar sobre el informe de la UCO y los 'chanchullos' de Cerdán, es Montero la que ha pedido explicaciones desde su escaño en el Congreso al presidente de la Junta de Andalucía y del PP-A, Juanma Moreno, por su reacción ante la detención de los dirigentes de Almería. La socialista ha criticado que dijese que "no conocía nada" del 'caso Mascarillas' cuando lleva "cinco años investigándose". Un cinismo mayúsculo teniendo en cuenta que Cerdán era un peso pesado del partido y muy cercano a la ministra.

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