Reclaman esclarecer la muerte de un joven en una finca de Almonte abatido por la Guardia Civil
Asociaciones que representan a la comunidad maliense y amigos de Salim Traoré piden saber la verdad sobre lo ocurrido en la finca agrícola de la localidad onubense.
Concentración por la muerte de un joven temporero en Almonte abatido por la Guardia Civil.
La muerte de un joven llamado Salim Traoré, originario de Mali, en una finca de Almonte (Huelva) el pasado 11 de enero, ha movilizado a sus compatriotas que reclaman el esclarecimiento completo e independiente de lo ocurrido aquella madrugada cuando fue abatido por la Guardia Civil.
Según la información que trasladó la Benemérita tras el suceso, tal y como recogió este periódico, dos patrullas de seguridad ciudadana acudieron a la finca tras recibir un aviso de "un hombre en actitud extraña que esgrimía un arma blanca en los módulos de descanso".
Según el relato, el joven al ver a los agentes llegar, supuestamente, salió del módulo y se dirigió a los guardias civiles portando el arma y profiriendo amenazas de muerte. En este contexto, los agentes realizaron varios disparos de advertencia al aire para intentar detener a esta persona y haciendo caso omiso se abalanzó sobre uno de los guardias civiles.
En esta situación, según indica la Guardia Civil, el agresor y el agente "cayeron al suelo", momento en el que "para repeler el apuñalamiento tuvo que hacer uso de su arma oficial con el que el agresor resultó herido". A su llegada los servicios médicos certificaron su muerte.
Compatriotas y amigos quieren llegar hasta el fondo de la muerte de Salim
Sin embargo, los amigos y compatriotas del fallecido expresan sus dudas sobre lo ocurrido y quieren saber "la verdad", según trasladó la Federación de Asociaciones Malienses de Andalucía durante la concentración celebrada el pasado domingo en Huelva, así como una amiga directa del temporero que se ha puesto en contacto con ESdiario, que describe a Salim como una persona "tranquila" y "trabajadora".
La exigencia central de la comunidad maliense es que se esclarezcan con precisión las circunstancias en las que se produjo la intervención policial que terminó con la muerte del joven, ya que, según testigos del suceso, se despertó de madrugada y cogió un cuchillo de la cocina del módulo amenazando primero a uno de sus compañeros con el que no había mantenido ningún enfrentamiento previo y con el que "llevaba años trabajando y se llevaban bien", traslada su amiga.
Por ello, los que le conocían opinan que sufrió un "brote psicótico" que le llevó a amenazar a a sus compañeros que consiguieron escapar y encerrarlo en el módulo para, a continuación, avisar a la Guardia Civil. Sobre ese momento en el que Salim sale del mismo y supuestamente ataca a los agentes es donde pesan las dudas de sus conocidos, que cuestionan si se podía haber actuado de otra forma evitando su muerte.