La jueza Tardón ya tiene en sus manos el informe más demoledor del CNI sobre Ceuta y que pone al Gobierno contra las cuerdas
El servicio de Inteligencia deja constancia ante la Audiencia Nacional de que sus alertas llegaron a la Delegación del Gobierno y a contactos de la Guardia Civil antes del 30-J y sostiene que Marruecos conocía “la extensión, dimensión, fecha y hora” de lo que se preparaba.

Pedro Sánchez y Fernando Grande Marlaska charlan durante el desfile del 12 de Octubre (arriba); mensajes del CNI entregados a la jueza Tardón sobre Ceuta y los avisos al Gobierno (abajo)
El CNI ha enviado a la jueza María Tardón, encargada de dirimir judicialmente hablando las posibles responsabilidades penales de lo sucedido en Ceuta, un informe que puede ser del todo decisivo. Los Servicios de Inteligencia han vuelto a dejar por escrito ante la Justicia una afirmación que persigue al Gobierno desde entonces y el CNI no da lugar a dudas: antes de que la situación estallara los días 30 y 31 de julio, sí hubo avisos.
Y ahora no se trata de una declaración política ni de la interpretación de los documentos desclasificados en septiembre. El Centro Nacional de Inteligencia lo ha plasmado en ese informe de 24 páginas que ha remitido a la jueza de la Audiencia Nacional y que puede terminar decantando la balanza.
El documento responde a siete cuestiones planteadas por la magistrada y deja constancia de que el CNI mantuvo comunicaciones telefónicas y por mensajería instantánea con el jefe de gabinete del entonces delegado del Gobierno en Ceuta sobre la posibilidad de que se produjeran entradas irregulares. Además, señala que sus alertas fueron recibidas tanto por ese responsable de la Delegación como por los puntos de contacto designados en la UCE-3 de la Guardia Civil para trasladarlas a sus superiores.

Una conclusión especialmente relevante por la polémica que acompañó al Gobierno durante semanas. Tras la crisis, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó que existiera un aviso del CNI que anticipara algo semejante a lo que terminó ocurriendo. La controversia se hizo todavía mayor cuando la ministra de Defensa, Margarita Robles, responsable política del servicio de Inteligencia, defendió públicamente el trabajo del Centro y aseguró que el 29 de julio había trasladado información sobre una convocatoria para intentar acceder a Ceuta al día siguiente.
El informe que Inteligencia acaba de entregar a la magistrada vuelve ahora sobre un punto esencial para reconstruir responsabilidades: quién fue informado y por qué vías. Ante la pregunta expresa de Tardón sobre las personas, organismos e instituciones a los que comunicó la información obtenida, el CNI afirma que las alertas fueron recibidas por el jefe de gabinete de la Delegación y por los puntos de contacto de la UCE-3 para que estos las elevaran a sus responsables jerárquicos.
Por tanto, el documento no acredita que el CNI anticipara que más de 70.000 personas terminarían entrando en Ceuta pero sí vuelve a confirmar ante la jueza que existió información previa, que fue comunicada y que había destinatarios concretos dentro de la estructura del Estado. La investigación deberá determinar ahora hasta dónde ascendieron esas alertas y qué decisiones se adoptaron después de recibirlas.

Varias personas intentan cruzar la frontera a nado, a 30 de julio de 2026, en Ceuta
El CNI apunta también directamente a Marruecos
Pero el informe no se queda en España. El CNI dedica buena parte de sus conclusiones a Marruecos y sostiene que sus autoridades conocían previamente lo que estaba gestándose al otro lado de la frontera. Punto que durante semanas desde el Gobierno negaron.
Según Inteligencia, Rabat conocía “con detalle” las convocatorias difundidas a través de las redes sociales y sus autoridades eran “plenamente conscientes de que se iba a producir ese flujo”. El Centro añade que los servicios de Inteligencia y las fuerzas policiales y de seguridad marroquíes eran “absolutamente conocedoras” de que se estaba produciendo una situación anómala por los posibles intentos de entrada y por el aumento de inmigrantes en los días anteriores. La afirmación más contundente del documento va todavía más allá: Marruecos conocía, según el CNI, “la extensión, dimensión, fecha y hora de la posible entrada”.

España, además, había advertido directamente a los servicios secretos marroquíes. El informe explica que el 29 de julio el CNI remitió una nota urgente a los dos principales organismos de Inteligencia de Marruecos, la DGED y la DGST, con información sobre los grupos de Facebook y WhatsApp que estaban impulsando las convocatorias. Incluso les trasladó una hora concreta: las ocho de la tarde del día 30.
Una actuación “muy irregular” de Marruecos
A partir de ahí, el análisis del CNI se centra en qué hizo Marruecos con aquella información. Y su conclusión resulta especialmente crítica: a nivel operativo “no se observó una reacción proactiva” de las autoridades marroquíes ante la pérdida de control. Algo que fue totalmente evidente los días del asalto masivo.

Inteligencia considera que una de las explicaciones de aquel despliegue insuficiente fue la decisión de priorizar la seguridad de las celebraciones de la Fiesta del Trono en la localidad de Rincón, donde se encontraba Mohamed VI. Esa concentración de efectivos habría permitido que numerosos inmigrantes llegasen al entorno de Ceuta sin encontrar la oposición suficiente de las fuerzas marroquíes.
El CNI describe, de hecho, una implicación “muy irregular en la prevención y control de la crisis”. Hasta el 29 de julio aprecia cierta proactividad en la interceptación de quienes trataban de alcanzar Ceuta a nado. Sin embargo, durante los días 30 y 31 señala un “insuficiente despliegue” acompañado de una actitud de pasividad que terminó desbordando el dispositivo.

Imágenes del informe de la Policía Nacional sobre la llegada masiva a Ceuta de 80.000 inmigrantes desde Marruecos
Las medidas más contundentes —detenciones, traslados hacia el interior de Marruecos o utilización de medios disuasorios— llegaron, según el Centro, cuando ya se había producido el pico de entradas por tierra y mar. El informe sí recoge que desde la tarde del día 30 las fuerzas marroquíes retuvieron preventivamente a grupos de subsaharianos en los montes de Castillejos para impedir que continuaran avanzando.
El documento enviado a Tardón añade así un pieza que puede resultar clave a una investigación que intenta responder a una pregunta que lleva abierta desde finales de julio: qué información existía antes de la entrada masiva, quién la recibió y qué hizo después con ella. El Delegado del Gobierno de por entonces, Miguel Ángel Pérez Triano, ya está fuera. Su dimisión puede permitir al Gobierno central escurrir el bulto y cargar toda la culpa en que, una vez el recibió estas informaciones, no las trasladó a instancias más altas. Está claro que Moncloa se intentará lavar las manos pero la realidad es que, según el CNI, los avisos existieron.