La guerra del último escaño: dónde puede perder votos cada partido en Andalucía
La estimación preelectoral deja al PP como primera fuerza, pero revela una pelea clave en los márgenes: Vox puede arañar a la derecha, mientras Por Andalucía y Adelante amenazan al PSOE en varias provincias.

La candidata del PSOE-A a presidir la Junta, María Jesús Montero, y el candidato del PP-A y presidente de la Junta, Juanma Moreno, antes del debate de TVE.
La batalla andaluza de 2026 empieza a dibujarse en los restos provinciales. El PP seguiría claramente por delante, pero ya no aparece con la holgura de 2022; el PSOE acusa desgaste; Vox mejora posiciones; y el espacio a la izquierda de los socialistas se rearma con dos marcas capaces de incomodar allí donde cada diputado se decide por décimas.
La estimación del Centro de Estudios Andaluces, recogida en la página 3 del documento preelectoral, sitúa al PP en el 42,4% y entre 53 y 56 escaños; al PSOE en el 20,1% y entre 25 y 27; a Vox en el 14,4% y entre 17 y 19; a Por Andalucía entre 4 y 7; y a Adelante Andalucía con 5 representantes. El propio informe advierte, además, de que no son datos directos convertidos automáticamente en resultado, sino una estimación mediante modelo, ponderación y recuerdo de voto.

Encuesta del Centro de Estudios Andaluces sobre las elecciones
El PP aguanta, pero Vox busca morder en los bordes
El primer titular es evidente: el PP conserva el centro del tablero. Pero el segundo es más incómodo para Juanma Moreno: Vox no sólo resiste, sino que puede crecer en provincias donde el último escaño de la derecha se convierte en una pelea interna.
El caso más claro es Málaga. Allí el PP aparece entre 8 y 9 diputados, mientras Vox oscila entre 2 y 3. Dicho de otro modo: el escaño que baila no parece estar tanto entre bloques como dentro del bloque de la derecha. Si Vox aprieta, puede recortar al PP precisamente en una provincia clave por volumen electoral.
En Almería, en cambio, el pulso es distinto. El PP mantiene 6 escaños fijos en la estimación, mientras Vox se mueve entre 3 y 4 y el PSOE entre 2 y 3. Ahí el voto que puede cambiar de manos parece situarse entre socialistas y Vox: la formación de Santiago Abascal tendría margen para convertir el desgaste socialista en un diputado más.
El PSOE, en riesgo por dos flancos
El PSOE es el partido que más cede en la estimación general: baja cuatro puntos respecto a 2022, del 24,1% al 20,1%. Eso abre una doble vía de recorte. Por la derecha, Vox puede disputar espacios en provincias como Almería. Por la izquierda, Adelante Andalucía y Por Andalucía pueden impedir que los socialistas recuperen el voto progresista perdido.
En Granada, la señal es muy clara: el PSOE aparece entre 3 y 4 escaños y Por Andalucía entre 0 y 1. Ese diputado dudoso apunta a una pugna directa en el espacio de la izquierda. Si Por Andalucía entra, el PSOE podría quedarse sin su cuarto representante.
En Cádiz, aunque la estimación no ofrece horquillas, el daño político al PSOE también se ve con nitidez: los socialistas quedarían en 3 escaños, mientras Adelante Andalucía lograría 2 y Por Andalucía 1. No hay baile de actas en la tabla, pero sí una lectura de fondo: Cádiz vuelve a ser una provincia donde la izquierda alternativa tiene capacidad para restar centralidad al PSOE.
Huelva y Jaén: la izquierda puede quitarle el último al PP
Hay dos provincias especialmente llamativas: Huelva y Jaén. En ambas, el PP figura entre 5 y 6 diputados, mientras Por Andalucía aparece entre 0 y 1. El PSOE se mantiene en 3 y Vox en 2.
La lectura política es interesante: el escaño en disputa no se mueve entre PSOE y Por Andalucía, sino aparentemente entre el PP y la entrada de Por Andalucía. Es decir, un pequeño empujón de la izquierda alternativa podría impedir que el PP redondee su sexto diputado en dos provincias donde los populares aspiran a consolidar poder territorial.
Córdoba y Sevilla: menos incertidumbre, pero mucho mensaje
En Córdoba, la estimación deja un reparto cerrado: PP 6, PSOE 3, Vox 2 y Por Andalucía 1. Aquí no hay horquilla, pero sí fotografía: el PP domina, Vox conserva espacio propio y Por Andalucía mantiene presencia suficiente como para disputar voto progresista sin que Adelante entre en el reparto.
En Sevilla, el tablero también aparece cerrado: PP 9, PSOE 4, Vox 2, Por Andalucía 1 y Adelante Andalucía 2. El dato es potente porque Sevilla es la gran plaza simbólica del socialismo andaluz. Que el PSOE se quede en 4 mientras las dos fuerzas a su izquierda suman 3 escaños muestra dónde puede estar parte del problema: no sólo pierde frente al PP, también ve cómo el voto progresista se reparte y le impide reconstruir una posición hegemónica.
Provincia a provincia: quién puede recortar a quién
En Almería, Vox puede arañar al PSOE el último escaño en juego.
En Cádiz, Adelante y Por Andalucía consolidan un espacio que limita la recuperación socialista.
En Córdoba, Por Andalucía disputa voto útil a la izquierda del PSOE, aunque sin horquilla de incertidumbre.
En Granada, Por Andalucía puede arrebatar al PSOE su cuarto diputado.
En Huelva, Por Andalucía puede impedir el sexto escaño del PP.
En Jaén, se repite el mismo patrón: la izquierda alternativa amenaza el último asiento popular.
En Málaga, Vox puede quitar al PP el diputado que baila dentro del bloque de la derecha.
En Sevilla, Adelante y Por Andalucía no mueven horquilla, pero sí estrechan el margen del PSOE.
La conclusión es que Andalucía no se juega sólo en el duelo PP-PSOE. Se juega, sobre todo, en los restos: Vox buscando crecer a costa del desgaste socialista o del último diputado popular; Por Andalucía peleando entradas decisivas; y Adelante consolidando plazas donde puede hacerle al PSOE tanto daño como la derecha. Ahí, provincia a provincia, puede estar la diferencia entre una victoria cómoda y una mayoría con cuentas más ajustadas.