Voces críticas del PSOE-A abren el debate sobre la posible abstención en la investidura de Moreno para desarmar a Vox

El batacazo electoral de María Jesús Montero este 17M saca a dirigentes históricos del partido de Granada y Málaga que plantean la posibilidad de favorecer la presidencia de la Junta al líder del PP.

La secretaria general de los socialistas andaluces, María Jesús Montero en la Comisión Ejecutiva Regional (CER) tras los resultados del 17MEuropa Press

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El terremoto político del 17M ha abierto una discusión impensable hace apenas unos meses dentro del PSOE andaluz: permitir con una abstención la continuidad de Juanma Moreno (PP-A) como presidente de la Junta para impedir que Vox entre en el Gobierno andaluz. Y la frase que ha encendido ese debate ha salido de Granada y empezó a correr como la pólvora entre militantes y antiguos dirigentes socialistas: “¿Y si desarmamos a Vox?”.

La reflexión la realiza, según varios medios locales y el diario ABC, al exconcejal granadino Miguel Ángel Fernández, se ha convertido en el símbolo del desconcierto interno que vive el PSOE-A tras firmar el peor resultado de su historia autonómica. Los 28 escaños obtenidos por la secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, no sólo confirman el desplome electoral socialista, también dejan al partido sin una estrategia clara frente a un PP que ha ganado las elecciones aunque sin mayoría absoluta y a un Vox que aspira ahora a condicionar plenamente la próxima legislatura.

La propuesta de debatir esta idea comenzó a moverse en círculos históricos del socialismo granadino y malagueño pocas horas después del escrutinio. El razonamiento era sencillo: si el PSOE no tiene capacidad real de gobernar y una repetición electoral puede empeorar aún más el resultado, quizá la prioridad pase por impedir que Vox entre en la Junta o marque el rumbo político de la región.

Dirigentes históricos de Málaga y Granada abren 'el melón'

En torno a ese debate han reaparecido dirigentes históricos muy críticos desde hace años con la deriva del PSOE andaluz. Entre ellos, el expresidente de la Diputación de Málaga Salvador Pendón, referente del viejo municipalismo socialista; el histórico exalcalde granadino Jesús Quero; el propio Miguel Ángel Fernández; y el economista sevillano Luis Ángel Hierro, que ya intentó disputar el liderazgo andaluz a María Jesús Montero.

Hierro ha sido además una de las voces más activas tras el 17M. En mensajes difundidos en redes sociales y compartidos entre militantes socialistas ha insistido en la necesidad de “reconstruir proyecto”, recuperar una “identidad andaluza” propia y asumir que “seguir negando la realidad sólo empeora las derrotas”. Sus publicaciones han sido interpretadas internamente como una crítica directa a la estrategia diseñada desde Ferraz y al intento de presentar el resultado como aceptable únicamente porque el PP perdió la mayoría absoluta.

Salvador Pendón también ha trasladado en los últimos días mensajes reclamando “reflexión profunda” dentro del PSOE-A y defendiendo la necesidad de volver al “municipalismo” y al contacto con la calle, una idea compartida por antiguos cuadros provinciales que consideran que el partido ha perdido arraigo territorial y conexión con parte de su electorado histórico.

La discusión interna en las filas socialistas se intensifican al endurecer Vox sus exigencias tras las elecciones y comenzó a marcar perfil propio reclamando condiciones políticas para facilitar la investidura de Moreno. 

Cargando contenidos...

Sin embargo, oficialmente, la dirección de María Jesús Montero rechaza cualquier posibilidad de facilitar un gobierno del PP. Pero dentro del PSOE-A ya hay dirigentes históricos y antiguos responsables orgánicos que admiten en privado que el verdadero miedo no es el PP de Moreno, sino quedar atrapados entre el crecimiento de Vox y el avance de Adelante Andalucía mientras el socialismo andaluz continúa perdiendo peso político elección tras elección.