incendio en niebla (huelva)
La UME se incorpora al incendio de Niebla tras cuatro cambios de viento y 70 desalojados
El Plan Infoca mantiene la situación operativa 2 por la evolución imprevisible de las llamas, con más de 270 efectivos desplegados y la preocupación centrada en nuevos cambios de viento que podrían volver a alterar el perímetro del incendio

Una aeronave combate el incendio forestal en Niebla
La lucha contra el incendio forestal declarado el jueves en el paraje de Raboconejo, en Niebla (Huelva), afronta sus horas más delicadas. La Junta de Andalucía mantiene activada la situación operativa 2 del Plan Infoca y ha solicitado la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) después de que el fuego haya cambiado hasta cuatro veces de dirección por la acción del viento, una circunstancia que ha convertido cada avance de los equipos de extinción en un ejercicio de improvisación constante.
El consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, director del Plan de Emergencias por Incendios Forestales de Andalucía, ha confirmado este sábado que 70 personas continúan alejadas de sus viviendas por motivos preventivos. No existe una amenaza directa sobre núcleos urbanos, pero la evolución del incendio sigue siendo tan inestable que la Junta ha optado por mantener el máximo nivel operativo antes de una eventual emergencia de interés nacional.
El despliegue da buena medida de la magnitud del incendio. Sobre el terreno trabajan 215 efectivos del Plan Infoca, apoyados por diez medios aéreos y 79 vehículos, a los que se han sumado 60 militares y 15 vehículos de la UME. Los especialistas del Ejército desarrollan labores de apertura de líneas de defensa con maquinaria pesada y reconocimiento mediante drones para localizar los puntos donde el fuego puede volver a acelerarse.
La principal amenaza sigue llegando del cielo. Las previsiones meteorológicas apuntan a un nuevo cambio de viento hacia el sureste, el cuarto desde que comenzó el incendio. Cada giro obliga a replantear la estrategia, desplazar recursos y proteger zonas que hasta ese momento no figuraban entre las más comprometidas. Antonio Sanz reconocía este viernes por la noche que los continuos cambios han dejado "muy pocas zonas de oportunidad" para atacar con eficacia el frente principal.
Los responsables del operativo observan con especial preocupación la evolución del sector norte del incendio. Allí se produjo durante las últimas horas un rápido ensanchamiento del perímetro, favorecido por las rachas de viento y la continuidad de una masa forestal especialmente seca tras varias semanas de altas temperaturas. Esa combinación aumenta el riesgo de que puedan producirse nuevos focos secundarios por el transporte de pavesas a cientos de metros del frente principal, una de las situaciones más difíciles de combatir en un gran incendio forestal.
La provincia de Huelva afronta además una campaña especialmente sensible. Las abundantes lluvias registradas durante el invierno favorecieron un crecimiento extraordinario de la vegetación, que ahora actúa como combustible. Esa acumulación de biomasa, unida a las altas temperaturas y al viento cambiante, explica que el incendio de Niebla haya obligado a movilizar uno de los mayores dispositivos del verano en Andalucía.
Mientras las llamas continúan sin ofrecer una ventana clara para su estabilización, el objetivo inmediato del operativo pasa por impedir que los nuevos cambios de viento vuelvan a abrir el perímetro del incendio y obliguen a ampliar las medidas de protección sobre la población. Esa incertidumbre es precisamente la razón por la que la Junta mantiene activada la situación operativa 2 y ha decidido reforzar el dispositivo con la UME antes de que la situación pueda agravarse.