El Castillo de La Calahorra se convierte en un imán turístico en Granada
La apertura al público de este monumento con cinco siglos de historia ha sido todo un éxito y más de 30.000 personas han atravesado ya sus puertas.

Vista del castillo de La Calahorra.
El Castillo de La Calahorra, en el municipio granadino del mismo nombre, se ha convertido en uno de los nuevos focos de interés turístico y cultural de la provincia de Granada. Desde que la Diputación de Granada adquirió el monumento en julio de 2025 y abrió sus puertas al público en septiembre de ese mismo año, más de 30.000 personas han visitado ya este enclave del Marquesado del Zenete.
Situado sobre un cerro en las estribaciones de Sierra Nevada, el Castillo de La Calahorra fue levantado a comienzos del siglo XVI por Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, primer marqués del Zenete, sobre los restos de una fortaleza de época andalusí.
Su aspecto exterior, con planta cuadrangular, gruesos muros y cuatro torres cilíndricas, mantiene la apariencia de una fortaleza militar. Sin embargo, tras sus muros se encuentra uno de los edificios pioneros en la introducción del Renacimiento en la arquitectura civil española.
El contraste entre la sobriedad exterior y la riqueza del interior es uno de los principales rasgos del monumento. El corazón del castillo es un patio cuadrado de dos galerías superpuestas, con columnas de orden corintio y una balaustrada de mármol de Carrara. Para su construcción y decoración se importaron desde Italia materiales, técnicas y artistas, entre ellos el genovés Michele Carlone.
La Calahorra está declarada Bien de Interés Cultural y constituye una pieza fundamental del patrimonio histórico granadino. Las excavaciones han confirmado además la existencia de una fortaleza andalusí anterior, cuyos restos se integran en la historia del actual edificio.

Visitantes en el interior del Castillo de Calahorra, Granada.
Más de 30.000 visitantes
La apertura pública impulsada por la Diputación de Granada ha permitido recuperar para la visita un monumento que durante años tuvo un acceso limitado. Actualmente se ofrecen más de 600 entradas gratuitas cada semana para las visitas guiadas de viernes, sábado y domingo.
El acceso se ha reforzado también con un servicio de lanzadera los viernes por la mañana para facilitar la llegada al castillo a personas con limitaciones de movilidad.
La experiencia de visita cuenta además desde este verano con nuevos recursos. La Diputación de Granada ha puesto en marcha una maqueta táctil e interactiva del castillo, diseñada también para facilitar su conocimiento a personas con discapacidad visual, y una nueva página web que reúne la información patrimonial y cultural del monumento y permite gestionar las reservas de las visitas.
Hacia la recuperación integral
La apertura al público se desarrolla paralelamente al proyecto de recuperación integral del inmueble que impulsa la Diputación de Granada.
Como parte de los trabajos previos, durante los meses de verano se han realizado actuaciones arqueológicas que han permitido avanzar en el conocimiento del monumento. Entre los hallazgos destaca un importante aljibe localizado en la zona de entrada del castillo.
La Diputación prevé además acondicionar dos salas de la planta baja para destinarlas a futuras exposiciones y actividades culturales.
Cinco siglos después de su construcción, el Castillo de La Calahorra afronta así una nueva etapa como espacio visitable y escenario cultural, pero también como testimonio de un momento clave de la arquitectura española: el paso de la fortaleza medieval al palacio renacentista. Su historia, su singular arquitectura italiana y su emplazamiento sobre el Marquesado del Zenete explican buena parte del interés que ha despertado desde su apertura.
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