Pilar Alía denuncia la “asfixia fiscal y burocrática” que ahoga a los autónomos de Page y Sánchez
La diputada nacional del PP de Castilla-La Mancha acusa a los gobiernos socialista nacional y regional de convertir el trabajo por cuenta propia en una carrera de obstáculos y defiende la Tarifa Cero, ayudas al emprendimiento y medidas específicas para el medio rural.

Pilar Alía
Los autónomos de Castilla-La Mancha vuelven a estar en el centro del debate político. Y no precisamente por las facilidades que reciben de las administraciones. La diputada nacional del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Pilar Alía, ha denunciado este martes en Toledo la situación de “asfixia fiscal y burocrática” que, a su juicio, padecen durante todo el año miles de trabajadores por cuenta propia en la región.
Alía ha puesto el foco en un colectivo clave para la economía castellano-manchega, pero que, según ha advertido, se ve obligado a hacer números cada mes para decidir si puede seguir levantando la persiana. No se trata sólo de pagar impuestos, sino de sobrevivir a una maraña administrativa que consume tiempo, recursos y energía a quienes deberían estar centrados en sacar adelante sus negocios.
Un colectivo esencial, pero castigado
La dirigente popular ha recordado que Castilla-La Mancha cuenta con 150.886 autónomos, una cifra que representa el 17% de la población ocupada. Hablamos de agricultores, comerciantes, hosteleros, trabajadores de la construcción, profesionales de los servicios y pequeños empresarios que sostienen buena parte del tejido productivo regional.
Sin embargo, lejos de sentirse respaldados, muchos se sienten arrinconados. Alía ha lamentado que numerosos autónomos estén “trabajando a pérdidas” y ha resumido la situación con una frase contundente: desde enero hasta diciembre, el autónomo se dedica a lidiar con burocracia y a pagar impuestos.
Una realidad que, según el PP, evidencia el abandono de un colectivo al que las administraciones recurren en los discursos, pero al que después cargan con más costes, más trámites y más incertidumbre.
El reproche a Sánchez y Page
La diputada popular ha dirigido sus críticas tanto al Gobierno de Pedro Sánchez como al Ejecutivo autonómico de Emiliano García-Page. Al primero le reprocha no haber aplicado todavía el llamado IVA franquiciado, una medida derivada de una directiva europea que permitiría eximir del IVA a los autónomos con una facturación inferior a 85.000 euros anuales.
Para Alía, esa demora no es menor: supone mantener una carga innecesaria sobre pequeños profesionales y negocios que, en muchos casos, apenas logran cubrir gastos.
También ha cargado contra el Gobierno de Page por rechazar “reiteradamente” las propuestas del Partido Popular en las Cortes regionales. En opinión de los populares, el socialismo castellano-manchego presume de cercanía al territorio, pero luego se niega a aprobar medidas concretas para quienes mantienen vivo el comercio local, el campo, la hostelería y los servicios en pueblos y ciudades.
La subida de cuotas, otro golpe al bolsillo
Alía ha advertido además de la subida de 135 euros mensuales en las cuotas de autónomos societarios y colaboradores, un nuevo golpe para quienes ya afrontan alquileres, suministros, carburantes, seguros, salarios y costes financieros al alza.
La crítica del PP es clara: mientras el Gobierno habla de protección social, miles de autónomos ven cómo cada ejercicio se convierte en una prueba de resistencia. Y la factura, según denuncian, llega siempre al mismo sitio: al bolsillo del que emprende, arriesga y genera empleo.
Las propuestas del PP: Tarifa Cero y apoyo rural
Frente a este escenario, Pilar Alía ha defendido las medidas impulsadas por Paco Núñez y el Partido Popular de Castilla-La Mancha. Entre ellas, destaca la Tarifa Cero durante los dos primeros años de actividad, una propuesta pensada para aliviar el inicio de los proyectos empresariales, precisamente el momento más delicado para cualquier autónomo.
El PP también plantea ayudas de 3.000 euros para quienes pongan en marcha un negocio en Castilla-La Mancha y de hasta 5.000 euros si lo hacen en zonas despobladas. Una diferencia que busca incentivar la actividad económica en el medio rural, donde cada nuevo negocio puede marcar la diferencia entre mantener vivo un municipio o acelerar su declive.
Mujeres autónomas, relevo generacional y primer trabajador
Alía ha insistido también en la necesidad de apoyar de forma especial a las mujeres autónomas, facilitar el relevo generacional en el mundo rural, incentivar la incorporación de nuevos socios en cooperativas y promover ayudas para la contratación del primer trabajador.
Son medidas que, según el PP, no sólo beneficiarían a quienes ya trabajan por cuenta propia, sino que permitirían crear empleo, fijar población y generar riqueza en una comunidad que necesita menos trabas y más oportunidades.