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Puente se topa con su propio pasado: Valladolid le recuerda que ahora frena lo que avaló como alcalde

El Ayuntamiento exige una reunión urgente tras el rechazo de Transportes a una conexión prevista desde la etapa de Puente como alcalde.

Óscar Puente

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Patricia Rodríguez Corchado

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Óscar Puente se ha encontrado este lunes con un problema que conecta directamente su actual despacho en el Ministerio de Transportes con sus años al frente del Ayuntamiento de Valladolid. El departamento que dirige ha informado desfavorablemente sobre la conexión directa de la futura gigafactoría de Gotion con la VA-30 y el actual alcalde, Jesús Julio Carnero, ha pedido una reunión urgente para intentar desbloquear el proyecto.

Pero detrás del choque existe un recorrido urbanístico mucho más largo de lo que parece. El planeamiento sobre el que se está trabajando parte del PGOU de Valladolid tramitado durante la Alcaldía de Puente. La documentación municipal acredita que la aprobación provisional de la revisión se produjo el 20 de mayo de 2019 y que el Pleno volvió a aprobar nueva documentación el 4 de febrero de 2020, todavía con Puente como alcalde. La Junta de Castilla y León dio después su aprobación definitiva parcial mediante la Orden FYM/468/2020, de 3 de junio, publicada el 19 de junio.

El expediente tiene incluso nombre y número: Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid, expediente 67/2012. El acta del Pleno de febrero de 2020 recoge que la documentación fue preparada por el Servicio de Planeamiento y Gestión Urbanística y que la propuesta llevaba la firma de la técnico jurídico Beatriz Edilla Gómez. Antes de llegar al Pleno había sido dictaminada por la Comisión de Urbanismo, Medio Ambiente, Movilidad, Salud Pública y Seguridad.

Ese documento de 2020 es relevante porque es el antecedente directo del planeamiento que actualmente se está modificando para acoger la fábrica de baterías. No obstante, aquí aparece un matiz importante: la documentación municipal posterior no afirma que el acceso directo a la VA-30 estuviera ya definido exactamente como se plantea hoy.

De hecho, el propio Ayuntamiento explicó el 10 de febrero de 2025, ya bajo el mandato de Carnero, que estaba modificando determinadas condiciones del PGOU de 2020 precisamente para adaptar la zona de Vereda de Palomares a la implantación industrial. El proyecto afecta al espacio comprendido entre la línea de alta velocidad Valladolid-Palencia-León, la VA-140 y la propia VA-30.

La documentación oficial es especialmente reveladora. El Ayuntamiento señala que la nueva ordenación se realiza “conforme, en lo fundamental, al modelo aprobado en el PGOU 2020”, pero acto seguido especifica que uno de los objetivos consiste en mejorar la accesibilidad para permitir una salida directa a la VA-30 y que, precisamente por ello, “se modifica la estructura viaria planteada para la zona por el PGOU 2020”.

Es decir, hay dos etapas distintas. El planeamiento general de referencia procede de la época de Puente, mientras que la configuración concreta destinada a posibilitar el acceso directo a la ronda exterior fue incorporada posteriormente mediante la modificación promovida para facilitar la llegada primero de InoBat y posteriormente del proyecto encabezado por Gotion.

Esa modificación tampoco se quedó en una declaración política. La Junta de Gobierno Local del 10 de febrero de 2025 aprobó el proyecto de modificación del PGOU correspondiente a Vereda de Palomares, identificado como expediente 02/2023. Antes se habían realizado el estudio ambiental estratégico y el estudio acústico exigidos por la tramitación.

El asunto pasó después al Pleno. En el orden del día de la sesión del 31 de marzo de 2025 aparece expresamente como punto 4.2 la “aprobación inicial de la modificación del PGOU en el entorno de la Vereda de Palomares”, delimitada por la línea de alta velocidad, la VA-140 y la VA-30.

La tramitación continuó meses después. En octubre de 2025 el Ayuntamiento llevó al Pleno un segundo periodo de información pública de esa misma modificación, manteniendo el expediente 02/2023. Por tanto, el acceso que ahora cuestiona Transportes forma parte de un procedimiento urbanístico que lleva años pasando por órganos municipales, informes técnicos y trámites ambientales.

Ahora es precisamente el Ministerio de Puente el que introduce el obstáculo. Según la información difundida este lunes, la Subdirección General de Planificación y Proyectos considera que no deben realizarse accesos directos al tronco de la VA-30 y plantea como alternativa vías colectoras conectadas con los enlaces de Renedo y Santovenia.

El Ayuntamiento discrepa. Carnero sostiene que la solución municipal puede encajar en la normativa aplicable a los tramos urbanos y advierte de que la alternativa planteada por Transportes presenta dificultades importantes: parte de las actuaciones tendrían que desarrollarse fuera del término municipal de Valladolid y podrían complicar los plazos del proyecto. Por ello ha escrito a Puente solicitándole una reunión “a la máxima urgencia”.

El choque adquiere además mayor dimensión por el propio respaldo que Puente ha dado públicamente a Gotion. El pasado 1 de julio, el ministro participó junto a Jordi Hereu y los responsables de la multinacional en la presentación del proyecto en Valladolid. Allí se anunció un complejo destinado al reciclaje y fabricación de componentes para baterías, con una inversión potencial de hasta 5.000 millones de euros, unas instalaciones de alrededor de 700.000 metros cuadrados y previsiones de un millar de empleos estables.

Puente llegó entonces a utilizar una metáfora para defender que la inversión estaba encarrilada: afirmó que aquel “pez” ya estaba “en la cesta”. Dos meses y medio después, es una unidad dependiente de su propio Ministerio la que ha emitido el informe desfavorable sobre uno de los accesos que el Ayuntamiento considera necesarios para desarrollar la instalación

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