Borja Thyssen da plantón a su madre y aviva el enfrentamiento familiar
Aunque todo son justificaciones, la ausencia del primogénito de la Baronesa Thyssen en la comunión de sus hijas, Carmen y Sabina, parece ocultar algo más íntimo...

Carmen Cervera ha festejado, sin Borja, la primera comunión de sus hijas
La Baronesa Thyssen está de enhorabuena. La pasada semana celebró en Sant Joan de Caselles (Andorra) la primera comunión de sus hijas, Carmen y Sabina. El lugar escogido, la pequeña iglesia del pueblo, construida en el siglo XII, que acogió a los pocos asistentes a la ceremonia. Aunque su hijo Borja estaba invitado, finalmente no acudió. Tampoco Blanca Cuesta con la que, tras años de enfrentamiento, mantiene una relación cordial: "no ha podido venir porque está en Inglaterra. Pasa mucho tiempo allí. Además, el pobre, ha tenido una reacción alérgica a un antibiótico y ha estado molesto, con muchas ronchas", ha justificado Carmen Cervera a la revista.
En el reportaje publicado por Hola, la aristócrata se muestra de lo más feliz con uno de los días más importantes en la vida cristiana de sus hijas. Sonríe, posa con naturalidad e incluso explica cuál es la educación actual de Carmen y Sabina: "El colegio de Andorra me gusta mucho, los profesores son estupendos y las niñas se han adaptado muy rápido. Tienen muchas amigas; precisamente mañana están invitadas a la Comunión de una de ellas. Llevan ya un año, hicieron parte del curso pasado y este desde que empezó, en septiembre".
En otro orden de asuntos, Carmen Cervera confiesa que está abierta al amor y, aunque su mayor alegría son sus hijas, no descarta volver a llenar su corazón: "¿A quién no le apetece enamorarse? Pero no tengo tiempo y no lo busco. Yo creo que ahora mismo no podría convivir con alguien, o quizás, nadie me aguantaría. Me he convertido en una persona muy libre. Date cuenta que me he pasado la vida casada. Echo mucho de menos a Lex y Heini. En diferentes edades y épocas de mi vida, los dos han sido mis grandes amores".