Cari Lapique: el drama que no cesa y ahora la ‘amenaza’ de las Navidades más duras
En pocos días perdía a su marido y a su hija y ahora toca afrontar las realidad con Carla, sus nietos y la decisión de Antonio Matos

Cari Lapique, en Madrid el pasado 23 de octubre.
Puntualmente se lo hemos venido contando en ESdiario, la familia Goyanes Lapique se enfrenta a su Navidad más dura y triste. A unos aciagos días, en los que, para más inri, las ausencias -ya de por sí marcadas- se acentúan cruelmente. Tal y como recoge Jaleos, la Pascua es un período eminentemente familiar y cuando hay pérdidas capitales el dolor no conoce consuelo. Ni el tiempo, a veces, ayuda.
Cari Lapique vive, sin duda, unos lacerantes días, aunque ninguno como los que tuvo que encarar el pasado mes de agosto, cuando en un tramo de 15 días tuvo que despedir a su gran amor, el hombre de su vida, el empresario Carlos Goyanes, y, más tarde, a su hija Caritina Goyanes. Un golpe detrás de otro, a cuál más duro.
La desgracia se ha cebado con esta familia, tan relevante en el ámbito social, como en la cultura y el cine de nuestro país. Resulta difícil olvidar aquellas aciagas fotografías de Cari, del pasado 26 de agosto, llegando a Marbella, procedente de Palma de Mallorca, tras ser informada de la muerte de Caritina, su hija mayor; su vida, su todo, según afirma el citado portal.
Y hablan sobre estas dramáticas Navidades marcadas por las ausencias pero en las que, al parecer, va a haber unión. Cari va a estar "rodeada de todos". No la van a dejar sola en ningún momento. Tanto en Nochebuena como en Nochevieja, Lapique estará junto a sus nietos, su hija menor, su hermana, Myriam Lapique, y algunos de sus sobrinos.
Por supuesto, también acompañará a la familia Antonio Matos. Nada ha cambiado -ni lo hará- con el deceso de Caritina: los afectos, el cariño, el amor están por encima de todo. Es muy probable, así se traslada a este diario, que a lo largo de estas casi tres semanas de Pascua la familia "se divida".
La Navidad más triste de los Goyanes-Lapique
Según esta información, pasarán unos días en Madrid, pero también cabe la posibilidad de que se trasladen a Marbella, donde la familia tiene su residencia de descanso. Es clave el apoyo de la hermana de Cari. Myriam, viuda también del empresario Alfonso Cortina -fallecido en 2020-, se volcó de lleno en su hermana Cari y "dejó su vida" por ella.
Lo cierto es que desde el 7 de agosto -día en que pierde la vida Carlos Goyanes a causa de un infarto-, Myriam, en connivencia con Carla, hija menor de Caritina Goyanes, tomó una decisión: irse a vivir con su hermana, al regreso de las vacaciones de verano. Sabe Myriam lo que significaba para Cari su marido, su timón y su confidente y amigo.
Verse viuda de esa forma tan abrupta tocó profundamente el ánimo de Cari. Se confía en que Myriam, también alentada por sus hijos, Felipe y Carlos -que adoran a su tía Cari- le contó en aquellos días a su hermana la determinación de vivir juntas, extremo que alegró de algún modo a Cari. Lógicamente, la muerte de Caritina multiplicó no sólo el dolor, sino también las ganas de arropar de Myriam.
Nada más llegar la familia Lapique, a principios del mes de septiembre, a Madrid, a esa hoy desangelada casa familiar de Puerta de Hierro, Myriam se instaló con su hermana. Cuenta quien las conoce, y también las ha visitado, que están más compenetradas que nunca. "Van siempre juntas a todo y visten igual", concluye el citado portal.
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