El maltrato psicológico de TVE con algunos de sus colaboradores del "corazón"
Desde que llegó el nuevo presidente José Pablo López al ente público se ha producido una auténtica sangría de nombres de periodistas muy conocidos que han hablado con ESdiario.

Programas como el "D Corazón" de TVE, en el ojo del huracán por el trato a sus trabajadores.
La llegada del nuevo presidente José Pablo López a la presidencia de RTVE ha provocado un verdadero tsunami entre periodistas y colaboradores que formaban parte del elenco del programa Mañaneros que se emite en TVE de lunes a viernes en su franja matinal. Un programa que estrenó Jaime Cantizano hace año y medio y actualmente presenta la sustituta de Paz Padilla en los dos últimos años de Sálvame, la vasca Adela González. Con ella, llegó el fin del longevo programa vespertino de Telecinco.
Hace unos días, la dirección del programa, con coordinadoras con malas formas, hicieron saber a alguno de sus colaboradores que ya no volviesen. Fue el caso de José Manuel Parada, Diego Reinares o Pepa Jiménez, entre otros. A la veterana María Eugenia Yagüe también la desplazaron. De ir todos días de la semana, desde hace un mes ha acudido al programa tan sólo una mañana. Fue este martes. José Manuel Parada ha mostrado su indignación ante ESdiario: "A los trabajadores de la Renault se les trata mejor que a nosotros. Al menos a ellos los avisan con 15 días. A nosotros sin avisar y a la calle".
En el lugar de estos profesionales de toda la vida, se ha decidido invertir en influencer y tertulianos con poco bagaje en las lindes del corazón o asuntos televisivos. Benita o extinto maestro Joao, Alba Carrillo y el recién estrenado colaborador José María García-Patón para hablar de la parte de tribunales como abogado penalista que es. Una encerrona en toda regla para que inmediatamente se pronuncie sobre su ex novia Ágatha Ruiz de la Prada. Es lo que se lleva. En la televisión de servicio público y que pagamos todos los españoles. Otro de los rostros que no ha vuelto a aparecer ha sido la periodista Gema Fernández. En este último caso se desconoce si está en la lista negra de TVE como pueden ser otros profesionales de la talla de Juan Luis Galiacho o es producto de algún cargo intermedio que no puede soportar que sea más alta, rubia, guapa e inteligente. De todo está repleta la viña del señor. La mayor enemiga de la mujer es la mujer.
La situación de Diego Reinares es aún más traumática. Pidió una excedencia en la revista Hola para incorporarse a este proyecto que construyó un genio de la dirección como es Eduardo Blanco. Diego como a los demás siente un maltrato psicológico por parte de la televisión pública.
Este maltrato psicológico no sólo se traduce en esos despidos de malas formas y sin previo aviso. Los colaborares del programa D Corazón que presenta Jordi González y Anne Igartuburu los fines de semana reciben maltrato laboral. Sus condiciones laborales son las de falsos autónomos. Un régimen que está prohibido en colaboradores de televisión. Deben estar sujetos al régimen general especial de la Seguridad Social y ser dados de alta y baja cada día que trabajen. No se permiten las facturas y lo siguen ejecutando.
En estas lindes ya empieza a haber jurisprudencia tras la condena a la Televisión de Castilla la Mancha CMMEDIA, condenados en costas por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha por la demanda interpuesta por un trabajador. 7 años como falso autónomo.
Una televisión gobernada también por el socialismo de Emiliano García-Page. Un ente público que tuvo que rectificar e incorporar a sus trabajadores en el régimen de Seguridad Social y no en el RETA, régimen especial de trabajadores autónomos.
TVE va por el camino. Les da igual. El dinero de las indemnizaciones no es suyo. Es de todos los contribuyentes. De momento la nueva dirección está más pendiente de cambios en las formas pero no en el fondo laboral de la gente que trabaja en la parrilla de televisión española. Cada día más privatizada con productoras amigas. Poca producción propia. Escasea. Y la escasa parece que fraudulenta laboralmente.