el 9 de abril de 2005
Del támpax al trono: veinte años de la boda de Carlos y Camilla
Hace dos décadas se casaron en una ceremonia civil que no contó con la asistencia de otras casas reales debido a que esos días se celebraron los entierros del papa Juan Pablo II y de Rainiero de Mónaco.

Carlos III y Camilla Parker.
El 9 de abril de 2005 Carlos III y Camilla Parker por fin se convirtieron en marido y mujer. Hoy ambos reinan en Reino Unido y su vigésimo aniversario de boda les ha pillado en una visita de Estado en Italia. Hace dos décadas oficializaron legalmente una historia de amor que había empezado en los primeros años 70. Desde entonces nunca rompieron el lazo que los unía. Ni siquiera con ella se casó con el militar Andrew Parker y ni cuando él hizo lo mismo con Diana Spencer.
Cuando en 1992 se hicieron públicas unas conversaciones telefónicas íntimas entre los amantes que dieron la vuelta al mundo. Pasaron a la historia por la frase en la que el entonces príncipe Carlos le decía a Camilla que quería ser su támpax. La entrevista de Lady Di en la BBC asegurando que en su matrimonio eran tres "y esos son demasiados" convirtieron a la Camilla en la mujer más odiada del mundo. Durante toda la década de los 90 la prensa la persiguió allí donde fuera.

Camilla Parker.
El odio mundial se incrementó tras la muerte de Diana de Gales el 31 de agosto de 1997 en un accidente de tráfico en París. Hasta dos años más tarde la pareja Carlos y Camilla no apareció en público como tal para hacer oficial lo que todo el mundo sabía, pero las cosas de palacio van despacio. A partir de ese momento empezó un plan para que la figura de Camilla fuera más aceptada por los británicos. Para ello contrataron a un importante agencia de comunicación. Había que limpiar la imagen de un Camilla odiada por no ser Lady Di. En parte lo tuvieron fácil porque realmente se conocía muy poco de ella, más allá de que era la amante del heredero al trono británico.
Boda civil entre dos entierros de Estado
A principios de 2005 se habló de un enlace entre la pareja. Sin embargo, chocaron con la iglesia anglicana. Tras la creación de un equipo especializado para llegar a un acuerdo, determinaron que la boda sería civil pero se podría realizar con posteridad una bendición por parte del mayor representante de la iglesia anglicana, el Arzobispo de Canterbury del momento, Rowan Williams.
Chismógrafo
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La boda, sin embargo, quedó deslucida en cuento a invitado importantes, aunque sí tuvo toda la atención de la prensa del corazón mundial. El 2 de abril falleció el Papa Juan Pablo II y el 6 de abril el fallecimiento de Rainiero de Mónaco. Dos funerales de Estado que fueron las excusa perfecta para que ninguna casa real europea asistiera al la boda civil del príncipe Carlos. El propio novio estuvo el 8 de abril en el funeral en Roma por el Pontífice y viajó para casarse menos de 24 horas después en el ayuntamiento de Windsor.
El último regalo de Isabel II
Tampoco asistieron al enlace Isabel II y el duque de Edimburgo, aunque sí lo hicieron a la bendición religiosa posterior en la capilla de San Jorge en el castillo de Windsor. Sí estuvieron en la ceremonia civil los cuatro hijos de los contrayentes: William y Harry hijos del novio y Tom y Laura hijos de Camilla.
La muerte en septiembre de 2022 de Isabel II supuso el ascenso al trono de Carlos a los 74 años un reinado que desde el principio está marcado por las dificultades empezando por el cáncer que padece el monarca. Al casarse Camilla adoptó el título de duquesa de Cornualles. Se especificó que nunca sería reina consorte para no molestar a los católicos. Sin embargo, unos meses antes de morir, Isabel II anunció que su nuera sí sería reina. Lo que nunca fue Diana. Fue el último regalo de la soberana inglesa a la mujer que estuvo junto a su hijo cincuenta años.