a los 93 años
Muere Manolo Zarzo: primer amor de Lina Morgan, amigo de Joselito y estrella del spaghetti western
El veterano actor madrileño ha estado hasta sus últimos años al pie del cañón y tiene en su haber trabajos para Carlos Saura, Jaime de Armiñán, José Luis Garci o Pedro Almodóvar.

Manolo Zarzo.
A sus 93 años Manolo Zarzo era uno de los veteranos del cine español. Nunca llegó a retirarse del todo de la profesión y se mantuvo al pie del cañón hasta el final de sus días.
Nacido en Madrid el 26 de abril de 1932 en la Avenida de los Toreros, cerca de Las Ventas, Zarzo comenzó a interesarse por el teatro en su su juventud llegando a ingresar en la compañía Los Chavalillos de España.
Allí conoció a Lina Morgan cuando todavía era Angelines López Segovia. No sólo fueron compañeros sino que se hicieron novios. Fue el primer amor de la vedette y de los pocos de los que hablaría años después ante los medios. "Fue una cosa casi de niños. De los de aquella época que no sabían tanto como los de ahora", recordaría Lina Morgan siempre discreta con su vida sentimental décadas después.
Zarzo debutó en el cine en 1951 de la mano del cineasta Antonio del Amo. Gracias a él conseguiría hacerse popular acompañando en varias películas el mítico niño cantor Joselito. Secundó también a Miguel Gila en El hombre que viajaba despacito (1957) y a Antonio Molina en El pescador de coplas (1954).
Pinero del destape y 'chico Almodóvar'
En los años 60 intervino en muchos spaghetti western y en comedias populares como Nuevo en esta plaza (1966), Las Ibérica F. C. (1971) o Lo verde empieza en los Pirineos (1973).

Con Sara Montiel en 'Cinco almohadas para una noche' (1974).
Considerado un galán en los años 70 fue uno de los primeros hombres en realizar un desnudo integral en el cine. Fue los años en los que compartió pantalla con las musas de la época como Sara Montiel en Cinco almohadas para una noche (1974), Carmen Sevilla en Terapia al desnudo (1975) o Nadiuska en Zorrita Martínez (1975).
A partir de los años 80 se fijaron en él muchos nuevos directores como Mario Camus en La colmena (1982) y Los santos inocentes (1984), Gonzalo Suárez en Epílogo (1984), Pedro Almodóvar en Entre tinieblas (1983) o José Luis Garci en Tiovivo c. 1950 (2004). Su última intervención en la pantalla grande fue en Amalia en el otoño (2020).
En los últimos años fue la televisión lo que más popularidad le dio con sus papeles en series como El Súper, Compañeros, Aquí no hay quien viva o Servir y proteger. En este medio ya tuvo a principios de los 70 una serie para su lucimiento: Stop.
Héroe en la vida real
El 23 de junio de 1960 protagonizó una anécdota en su vida real digna de haber salido en una de su películas. Así lo recordaba el mismo en una entrevista para El Cierre Digital: "Aquel día iba hacia la Puerta del Sol, donde estaba Gobernación. Tenía que sellar el pasaporte porque viajaba a Roma para comenzar a rodar una película. Caminaba por la Calle Carretas cuando vi que se había desatado un incendio en uno de los locales".

Con Joselito en 'Saeta del Ruiseñor' (1957).
Y continuaba así: "Junto a un grupo de personas empecé a sujetar mantas para la gente que estaba atrapada pudiera saltar desde el edificio. Una mujer iba a saltar fuera de la manta y me tiré instintivamente para poder cogerla. Ella cayó encima de mi hombro. Me desmayé y me desperté dos horas después en el antiguo hospital General de Madrid. Yo nací dos veces. Mi recuperación fue buena pero tuve e torso escayolado durante dos meses. Recuerdo que, tras este accidente, recibí un homenaje precioso en el Teatro Madrid con amigos como Tony Leblanc o Concha Velasco".
Casado en dos ocasiones, era padre de cinco hijos. Una de ellos, Flavia Zarzo siguió con éxito los pasos de su padre en la interpretación.