Un bulto entre la espalda y el glúteo, epidural y quirófano: el "sacrificio" de Kiko Hernández
El colaborador estrella del sustituto de "Ni que Fuéramos Shhh" de Carlota Corredera en TEN ha tenido que ser intervenido. Estos son los detalles de su momento de salud.

Kiko Hernández pidió el alta voluntaria bajo su responsabilidad para poder estar en el pisito de "Tentáculos" en el cierre de temporada.
Tras la desaparición de Ni que Fuéramos Shhh y el precoz cierre de La Familia de la Tele, ya solo Tentáculos mantiene el espíritu de Sálvame en la parrilla para los fieles de este estilo corazonero. Al frente del "superviviente" Carlota Corredera y el único que no se movió de TEN para irse a TVE: Kiko Hernández.
Sin embargo, en pleno cierre de temporada del magacín Hernández sufrió un percance de salud sin gravedad que sin embargo no le impidió ir al "pisito", tal como confirmó él mismo este lunes.
Kiko tuvo que ser operado de una "especie de bulto" entre la espalda y el glúteo: "Me han dicho que cuatro días de reposo, pero le he dicho a la médico que era el último día de Tentáculos, que nos ve y se ríe mucho con nosotros, y me ha dejado irme, pero firmando el alta voluntaria y bajo mi responsabilidad", explicó, llegando ya con el programa empezado. Y es que "estoy un poquito sub, pero no podía dejaros solos", ironizó.
En cuanto a los detalles de la operación, señaló que "he estado una hora en el quirófano y me han puesto la epidural, pero sigo siendo el mismo, el Grinch, y tengo muchas exclusivas y contenidos de la boda de Marta López", advirtió, antes de dar la última hora sobre los detalles de la boda de su íntima amiga, que tanta controversia está generando.
Un gesto que parecieron agradecer los muchos fieles de Ni que Fuéramos Tentáculos este lunes de despedida en el que el formato que presenta Carlota Corredera en TEN logró ascender en los audímetros hasta alcanzar registros de 1.2% de cuota de pantalla delante de 97.000 espectadores, frente al 1% de share y 74.000 televidentes del día anterior. Parece que el esfuerzo y sacrificio que se marcó Kiko Hernández para estar con sus incondicionales mereció la pena.