Sonsoles Ónega descubre la terrible vida privada de David Cantero como "bastardo" del Franquismo
Aunque el rostro del presentador de informativos fue habitual durante décadas en Telecinco nadie conocía lo que había detrás. Ahora sale a la luz.

David Cantero en el plató de "Y Ahora Sonsoles".
Con 42 años de carrera a sus espaldas, el que fuera rostro de los informativos de Telecinco durante décadas David Cantero ha dejado de lado su faceta de presentador para hablar de la historia de su vida privada. Ya fuera de la cadena de Mediaset tras una controvertida salida, el periodista se dejó caer este martes por el plató de Sonsoles Ónega para ofrecer los detalles de una existencia, la suya, que no desmerece frente a cualquier best seller.
Narrador nato, desde pequeño tuvo gran pasión por las cámaras y aunque su primer impulso fue ser policía, pronto se dio cuenta de que su vocación estaba en el periodismo. De hecho, desde el lugar de la noticia o detrás de la mesa de informativos, Cantero ha contado a los españoles millones de historias... pero pocas veces la suya propia a pesar de que tuvo una infancia insólita: siendo muy pequeño, descubrió que su padre tenía hijos con otra familia y que él fue un desliz de su romance con su madre.
David Cantero, un "bastardo" durante la dictadura de Franco
Tal como detalló en Y ahora Sonsoles de Antena 3 su padre era un militar que, pese a tener una familia con cuatro hijos, se enamoró de su madre perdidamente:"Se enamoraron como bestias en el aeropuerto, vine yo y se lía gordísima". En plena dictatura tener hijos fuera del matrimonio era un escándalo y el padre de David puso tierra de por medio marchándose a la guerra: "Durante la dictadura de Franco, una mujer que asaltaba un matrimonio era considerada una furcia. Yo fui un bastardo para el régimen, no tenía tarjeta de Seguridad Social".
No fue hasta cinco años más tarde, cuando su padre volvió y pudo abrazarle por primera vez: "Cuando regresó, siempre he creído que mantenía una doble vida, hasta que vino a vivir con nosotros".
Una ausencia paterna que marcó la infancia del expresentador de Telecinco y ahora narra en su libro El hombre del Baobab. Hasta los siete años no supo que tenía hermanos, pero con la llegada de la democracia sus padres pudieron vivir su amor libremente y se acompañaron hasta el final de sus días.