el 19 de julio se reunieron todos los grimaldi
Los veinte años de Alberto de Mónaco en el trono: luces y sombras de dos décadas de reinado
Estos años están marcados por la sombra de la opacidad financiera en el Principado, los rumores constantes sobre la salud de la consorte (Charlene) y la desaparición paulatina de la vida pública de las princesas Carolina y Estefanía.

Alberto de Mónaco.
El pasado 19 de julio los Grimaldi al completo celebraban el vigésimo aniversario del acceso de Alberto II al trono monegasco. El funeral de su padre Rainiero III centró las miradas de todo el mundo. Era el decano de los monarcas europeos, querido por sus 'colegas' de profesión y admirado por convertir un minúsculo Estado en bancarrota en el centro del turismo de lujo internacional. Un logro que no se puede separar de su matrimonio con la estrella de cine Grace Kelly. Su boda rompió moldes en la monarquías europeas que vieron, en principio con escepticismo, cómo americana y, además, actriz se convertía en consorte de un reino de la antigua Europa. Rainiero tuvo que lidiar, además, con los continuos escándalos en la prensa de sus tres hijos Carolina, Alberto y Estefanía.
Cuando en el verano de 2005 Alberto se convertía en el primer soberano de Mónaco de este siglo, todo indicaba que no iba a ser un reinado fácil. Hoy, dos décadas después, el principado no pasa por su mejor momento.
Por un lado, la economía de un país de 40.000 habitantes parece ir sobre ruedas y el PIB ha subido en la última década más de un 50%. El truco está en que Montecarlo es posiblemente el lugar del mundo con más millonarios por metro cuadrado. Obviamente, la fama de paraíso fiscal persigue al país más pequeño de Europa, sólo superado por el Vaticano. La opacidad financiera es uno de los problemas principales de Alberto de Mónaco para que su país se considere al mismo nivel que su homólogos europeos. Este asunto ha resucitado los resquemores del país con la vecina Francia. Unas relaciones complicadas que ya trajeron de cabeza a su padre. En junio de 2025, Bruselas incluyó al país de los Grimaldi en la lista de países sospechosos de blanqueo de capitales. Una decisión que molestó especialmente al monarca y generó tensiones con las autoridades europeas.
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No es el único escándalo político en el que se ha visto involucrado en estas dos décadas en el trono. Claude Palmero, el antiguo administrador financiero del principado, que salió de palacio con cajas destempladas en 2023. Un enfrentamiento que se saldó con la filtración de los cuadernos en los que detallaba irregularidades en la gestión del patrimonio de Alberto II y arrojaba datos sobre el tren de vida ostentoso del monarca y su familia. Además, el ex presidente del Tribunal Supremo de Mónaco, Didier Linotte, fue imputado acusado de corrupción un caso de urbanismo. Dos escándalos que ponían en la picota pública.

Charlene de Mónaco
Por si fuera, poco, la solución del príncipe fue otra fuente de disgustos. Cuando nombró primer ministro a Philippe Mettoux este renunció alegando que no podía luchar contra la opacidad como a él le gustaría y habló de "fuerzas negativas". ¿Se refería a la propia familia real?
La figura de Charlene
La figura de Charlene de Mónaco no deja de generar especulaciones. Desde hace años nadie tiene muy claro qué sucede con la consorte monegasca. Sus apariciones y desapariciones de la agenda pública oficinal nunca son aclaradas de manera satisfactoria y se ha convertido en campo abonado para las especulaciones sobre su salud. Un tema recurrente en la prensa del corazón europea.
El retiro de Estefanía
El pasado 1 de junio Estefanía de Mónaco cumplió 60 años. Poco queda ya de aquella princesa a la que inevitablemente iba unido el adjetivo de rebelde. Aquella Estefanía que durante casi tres décadas ocupó las portadas de las revistas del corazón. Aquella princesa que casi cada verano sorprendía con un top-less, un nuevo novio y con decisiones como hacerse diseñadora de bikinis o cantante de pop.
En el picota pública desde que nació en 1965, creció bajo el escrutinio público y bajo la inevitable (y desagradable) comparación con su hermano mayor Carolina. En una entrevista al semanario Point de Vue la hija de Grace Kelly anunció su retirada de la vida pública. "Es hora de jubilarme. Me lo merezco", afirmó.